El Ministerio de Cultura expidió la Resolución 0536 de 2026, una medida que permitirá agilizar durante 6 meses las intervenciones de emergencia en Bienes de Interés Cultural del Ámbito Nacional y Centros Históricos afectados por el terremoto del 10 de agosto. La autorización busca atender daños que representen riesgos para las personas o para los inmuebles, mediante acciones preventivas y temporales. La medida aplica a los bienes identificados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo o las autoridades competentes.
La resolución establece una ruta específica para ejecutar primeros auxilios y acciones urgentes sin alterar los valores patrimoniales de los inmuebles. Entre las actividades autorizadas se encuentra el retiro controlado o protección de elementos sueltos que puedan desprenderse, el apuntalamiento temporal de muros y placas, y la protección provisional de cubiertas, vanos y componentes expuestos a la intemperie. También podrán instalarse cerramientos y señalización preventiva para impedir el acceso a zonas que representen peligro para las personas.
Las medidas incluyen además la protección, embalaje y almacenamiento temporal de bienes muebles asociados a inmuebles patrimoniales que hayan quedado sueltos, caídos, desprendidos o en riesgo de pérdida. También se permitirán labores de limpieza, siempre que no utilicen productos químicos ni afecten la materia original, forma, integridad o características ornamentales, estéticas, funcionales y volumétricas de los bienes. La resolución contempla igualmente acciones para contener tierras y controlar humedades que puedan aumentar los deterioros provocados por la emergencia.
Para edificios antiguos afectados por el movimiento telúrico, la resolución contempla medidas destinadas a mejorar temporalmente su estabilidad frente a posibles réplicas. Entre ellas se encuentra el apuntalamiento de partes desplazadas o fisuradas mediante maderas instaladas provisionalmente. También podrá realizarse el relleno temporal de grietas en muros para aumentar la superficie de transmisión de cargas. Además, se permitirán elementos constructivos temporales de refuerzo entre estructuras dañadas y edificaciones cercanas, con el propósito de generar apoyos continuos entre diferentes bloques.
El Ministerio de Cultura aclaró que la autorización tiene un carácter estrictamente preventivo, temporal y de emergencia. Por esta razón, las actuaciones permitidas se limitan exclusivamente a las medidas establecidas en la resolución y tendrán un plazo de ejecución de 6 meses. No están autorizadas demoliciones, reparaciones definitivas, reforzamientos estructurales permanentes, reconstrucciones, ampliaciones, restauraciones ni modificaciones de los sistemas estructurales. Cualquier intervención que supere las acciones necesarias para atender la emergencia deberá seguir los procedimientos correspondientes.
La medida también establece obligaciones para quienes ejecuten las adecuaciones autorizadas. Antes de iniciar los trabajos deberán realizar un registro de las condiciones existentes y posteriormente elaborar un informe con fotografías de las actividades desarrolladas. El documento deberá incluir información sobre elementos retirados, desmontados o asegurados temporalmente durante las labores. Este reporte tendrá que ser remitido al Ministerio de Cultura hasta 1 mes después de finalizar las adecuaciones, con el propósito de mantener evidencia de las intervenciones realizadas sobre los bienes patrimoniales.
En caso de que durante los trabajos se identifiquen condiciones que representen un riesgo mayor para la estabilidad del inmueble o para las personas encargadas de las intervenciones, las actividades deberán suspenderse. La situación deberá ser comunicada a la Dirección de Patrimonio y Memoria del Ministerio de Cultura para determinar las acciones correspondientes. La entidad busca así evitar que una medida de emergencia genere nuevos daños y garantizar que cualquier actuación sobre bienes patrimoniales se mantenga dentro de criterios técnicos de protección y seguridad.
La ministra de Cultura, Paola Holguín, destacó que la resolución busca permitir actuaciones estrictamente preventivas mientras se protege el patrimonio y la seguridad de las personas. La medida llega después del balance inicial de daños registrado en diferentes departamentos y centros históricos tras el terremoto. Con esta autorización, el Ministerio pretende acelerar los primeros trabajos de protección sin comprometer la conservación de los inmuebles, mientras avanza una etapa posterior de evaluación y definición de las intervenciones necesarias para su recuperación integral.
