Un incendio forestal registrado en Bojacá, Cundinamarca, movilizó a más de 60 socorristas y obligó a mantener la restricción parcial de un carril en la vía Mosquera–La Mesa, mientras avanzaban las labores para controlar completamente las llamas. La emergencia fue atendida de manera articulada por la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, organismos municipales y cuerpos de socorro. El gobernador Jorge Rey informó sobre el desarrollo de las operaciones y el seguimiento permanente realizado durante la atención del incendio.
De acuerdo con el reporte entregado por la Gobernación de Cundinamarca, el incendio alcanzó un 80 % de control luego de las labores adelantadas por los equipos de emergencia desplegados en la zona. Los socorristas concentraron sus esfuerzos en contener las llamas, evitar su propagación y avanzar hacia la extinción total del evento. La operación continuó activa después de alcanzar ese porcentaje, debido a la necesidad de asegurar el área afectada y controlar completamente cualquier foco que permaneciera en el sector.
La emergencia también generó una afectación sobre la movilidad en la vía Mosquera–La Mesa, donde se mantuvo el cierre parcial de un carril. La medida acompañó las labores de atención y permitió facilitar el trabajo de los organismos desplegados en la zona. Las autoridades mantuvieron vigilancia sobre el corredor mientras permanecían las condiciones derivadas del incendio. Los usuarios de esta vía debían transitar con precaución y atender las indicaciones impartidas por los equipos responsables de controlar la emergencia.
El gobernador Jorge Rey destacó la coordinación desarrollada desde la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo con los organismos municipales de gestión del riesgo y los cuerpos de socorro. Esta articulación permitió movilizar recursos y personal hacia la zona afectada, además de mantener seguimiento permanente sobre el comportamiento del incendio. La administración departamental señaló que este esquema de respuesta busca atender oportunamente las emergencias y fortalecer la capacidad operativa frente a eventos que puedan representar riesgos para las comunidades.
El despliegue de más de 60 socorristas permitió avanzar en el control del incendio y reducir progresivamente la intensidad de la emergencia. Los equipos permanecieron concentrados en las labores necesarias para llevar el nivel de control del 80 % hasta la extinción completa. Para las autoridades, la prioridad consistió en evitar que las llamas avanzaran hacia nuevas áreas y garantizar condiciones de seguridad durante las operaciones. El seguimiento continuó en terreno mientras los organismos evaluaban permanentemente la evolución del evento.
Jorge Rey informó que la Gobernación de Cundinamarca, a través de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, mantiene la coordinación y el seguimiento de la situación. La respuesta institucional involucra a los organismos locales y a los cuerpos de socorro que participan directamente en las labores de control. Esta operación busca garantizar una reacción conjunta ante la emergencia y mantener disponibles los recursos necesarios para atender cualquier eventualidad que pueda presentarse mientras se completa la extinción del incendio forestal.
La restricción de un carril en la vía Mosquera–La Mesa permanece vinculada a las condiciones de seguridad generadas por la emergencia y a las labores que se desarrollan en el sector. Mientras continúen las operaciones, los conductores deberán mantener precaución y seguir las instrucciones de las autoridades encargadas de regular el tránsito. La medida permitirá que los equipos de respuesta desarrollen sus actividades con mayor seguridad, al tiempo que se mantiene vigilancia sobre las condiciones del corredor y las zonas cercanas.
Con el incendio controlado en un 80 %, los organismos de emergencia mantienen el trabajo para alcanzar el 100 % de control en Bojacá. La Gobernación de Cundinamarca continuará acompañando las labores mediante la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo y la articulación con las autoridades municipales y los cuerpos de socorro. El objetivo inmediato es completar la extinción, asegurar el terreno afectado y avanzar hacia la normalización de la movilidad en la vía Mosquera–La Mesa una vez existan condiciones seguras.
