El presidente Abelardo De La Espriella informó este lunes, a través de su cuenta en X, la incautación de dos excavadoras que, según las autoridades, eran utilizadas por el ELN en actividades de minería ilegal en zona rural del departamento del Chocó. El procedimiento se realizó en la madrugada de este lunes en la vereda Boraudó, municipio de Lloró, mediante una operación conjunta del Ejército Nacional, la Armada Nacional y la Policía Nacional en esa región del país.
Según reportó el diario El Tiempo, la maquinaria pertenecía específicamente al frente Manuel Hernández El Boche, del ELN, y fue ubicada por unidades del Batallón de Infantería de Selva No. 12 y del Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 16 que operan de manera conjunta en esa zona rural del país. Las dos excavadoras fueron avaluadas por las autoridades en cerca de 900 millones de pesos, según cifras entregadas directamente por el propio presidente en su mensaje oficial.
A diferencia de lo que suele ocurrir en este tipo de operativos militares en el país, donde la maquinaria incautada normalmente se destruye o se inutiliza por completo en el mismo lugar del hallazgo, el Gobierno Nacional decidió esta vez entregar las dos excavadoras a la Gobernación del Chocó, para que sean utilizadas directamente en las labores de reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto en todo el departamento chocoano.
“En lugar de destruir esta maquinaria, la pondremos al servicio de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto”, escribió el presidente en su cuenta de X, quien recordó además que desde el mismo día de la tragedia le dio la orden directa a toda la Fuerza Pública de incautar toda la maquinaria vinculada a la minería ilegal en las regiones más golpeadas por el sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto pasado.
El anuncio se suma a una ofensiva sostenida contra la minería ilegal que se ha mantenido activa en el departamento del Chocó desde antes incluso de ocurrido el terremoto: apenas una semana antes, la Decimoquinta Brigada del Ejército había intervenido 18 unidades de producción minera en zona rural de Quibdó, en operaciones orientadas a afectar directamente las finanzas de los distintos grupos armados que delinquen en toda esta región del Pacífico colombiano desde hace ya varios años.
El ELN es señalado por las autoridades colombianas como uno de los principales beneficiarios económicos de la minería ilegal en el departamento del Chocó, actividad que financia mediante extorsiones a quienes extraen, procesan y comercializan el oro en la región, además de causar graves daños ambientales por la deforestación y la fuerte contaminación de fuentes hídricas, como el río Atrato y sus numerosos afluentes cercanos, en plena selva húmeda tropical del Pacífico chocoano colombiano, según fuentes militares.
El presidente cerró su mensaje con una frase que ha repetido en varios anuncios de seguridad similares durante estos primeros diez días de su nuevo gobierno: “la delincuencia destruye; el gobierno del tigre reconstruye”. La consigna busca reforzar públicamente la idea de que los golpes contra las economías ilegales también pueden traducirse en recursos muy concretos para las comunidades golpeadas por el fuerte sismo del pasado 10 de agosto en todo el territorio nacional colombiano.
La entrega de las excavadoras a la Gobernación del Chocó se produce en medio de una semana marcada por múltiples anuncios de seguridad del Gobierno Nacional, entre ellos la captura de una presunta cabecilla financiera de las disidencias de alias Mordisco, en lo que la administración de De La Espriella presenta como una ofensiva simultánea contra distintos grupos armados ilegales que delinquen a lo largo y ancho de todo el territorio nacional colombiano en este momento tan particular.

