El Ministerio de Defensa Nacional informó formalmente sobre la adhesión del país a la Coalición de las Américas Contra los Carteles, en el marco de la iniciativa hemisférica denominada Escudo de las Américas. Esta decisión estratégica, adoptada bajo los lineamientos del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, ratifica la firme determinación del Estado colombiano de consolidar una respuesta articulada y transnacional frente al narcotráfico, el terrorismo y las estructuras del crimen organizado.
Como parte fundamental de esta nueva etapa diplomática y de defensa, el ministro de Defensa Nacional, MG en retiro Jorge Eduardo Mora, concretó un importante acuerdo bilateral con los Estados Unidos de América. Este instrumento jurídico y operativo busca profundizar los lazos históricos de cooperación entre la Fuerza Pública de Colombia y el Departamento de Guerra estadounidense, permitiendo optimizar el intercambio de información estratégica y potenciar las capacidades operacionales combinadas.
El alto funcionario destacó durante su intervención que las amenazas criminales contemporáneas superan las fronteras nacionales, haciendo inviable cualquier esfuerzo de seguridad concebido de manera aislada. En consecuencia, el país dispuso su amplia experiencia táctica y sus capacidades logísticas para liderar acciones conjuntas de vigilancia y control en las cuencas del océano Pacífico y el mar Caribe junto a los demás miembros de la coalición hemisférica.
Las autoridades nacionales enfatizaron que el propósito principal de esta alianza consiste en neutralizar cualquier intento de las organizaciones criminales por suplantar la autoridad legítima del Estado. El objetivo supremo es garantizar que en cada rincón del territorio nacional prevalezcan de manera irrestricta la Constitución, las leyes de la República y el monopolio exclusivo del uso legítimo de la fuerza pública por parte de las instituciones.
El ministerio extendió un reconocimiento especial a la República de Panamá por su excelente labor como nación anfitriona del foro internacional, así como al secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, y al senador Bernie Moreno. Asimismo, la cartera ministerial valoró la disposición del gobierno estadounidense para profundizar la planeación y la ejecución de operaciones coordinadas contra los flagelos que amenazan la estabilidad regional.
Las directrices del acuerdo bilateral se fundamentan en el respeto absoluto por la soberanía nacional, los principios constitucionales, el Derecho Internacional y el marco jurídico vigente en ambas naciones. El gobierno nacional aclaró con firmeza que la cooperación internacional actúa como un mecanismo complementario que fortalece, pero jamás sustituye, la responsabilidad soberana indelegable de proteger a los ciudadanos colombianos.
Con la implementación de estas medidas estratégicas, el Ejecutivo reafirmó que continuará empleando sin titubeos todas las capacidades legítimas del Estado para recuperar el control territorial absoluto en las zonas vulnerables. La prioridad gubernamental sigue siendo desarticular las redes logísticas de las economías ilícitas, salvaguardar a las comunidades rurales y urbanas, y desmantelar las amenazas persistentes contra la tranquilidad pública.
El gobierno concluyó enviando un mensaje contundente a las estructuras armadas ilegales que desafían la institucionalidad democrática en el territorio nacional. Ante cualquier pretensión criminal, el Estado colombiano responderá con una Fuerza Pública altamente fortalecida, una sólida voluntad política institucional y una red de cooperación internacional cada vez más coordinada y efectiva para garantizar la seguridad de la nación.
