Bogotá movilizó a 30 ingenieros civiles y arquitectos hacia el Chocó para apoyar la evaluación de edificaciones e infraestructura afectadas por el sismo registrado el 10 de agosto. El grupo está integrado por 11 profesionales del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, y 19 ingenieros de Camacol Bogotá y Cundinamarca, quienes se sumaron de manera libre y voluntaria a la iniciativa. El equipo trabajará en coordinación con las autoridades locales y nacionales para identificar daños y condiciones de riesgo.
Los especialistas realizarán inspecciones visuales detalladas en viviendas, edificaciones públicas e infraestructura privada, con el propósito de establecer el nivel de afectación provocado por el movimiento telúrico. Las revisiones incluirán paredes, pisos, vigas, columnas, fachadas, elementos constructivos y demás componentes del sistema estructural. A partir de estas evaluaciones, los profesionales podrán determinar posibles condiciones de riesgo y entregar recomendaciones técnicas relacionadas con seguridad, estabilización y medidas que deban adoptarse de manera inmediata.
La misión se desarrollará principalmente en Quibdó, aunque la solicitud de apoyo también fue realizada por autoridades de Istmina. El director del IDU, Orlando Molano, explicó que el envío del equipo responde a una instrucción del alcalde mayor Carlos Fernando Galán y a las solicitudes formuladas por la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, y los alcaldes de Quibdó, Rafael Bolaños, e Istmina, Jaison Mosquera. Los profesionales se articularán con entidades nacionales y equipos desplegados previamente en el territorio.
Este grupo de 30 especialistas se sumará a los 5 ingenieros del IDIGER que Bogotá ya había enviado a Quibdó para apoyar las verificaciones de edificaciones y viviendas afectadas. El director general del IDIGER, Guillermo Escobar Castro, explicó que los equipos adelantarán valoraciones sobre viviendas, infraestructura y lugares considerados indispensables para la atención de las comunidades. También comenzarán a identificar procesos de recuperación temprana, siguiendo los estándares técnicos utilizados por el Distrito Capital.
Las inspecciones tendrán especial importancia para establecer si las edificaciones presentan daños que puedan comprometer su estabilidad o representar riesgos para quienes las ocupan. Los profesionales revisarán grietas, elementos estructurales, fachadas y otros componentes que puedan haber sufrido afectaciones. La información obtenida permitirá orientar decisiones sobre seguridad y posibles intervenciones. La labor técnica también contribuirá a establecer prioridades de atención en sectores donde las condiciones de las construcciones puedan requerir medidas de protección o estabilización.
Camacol Bogotá y Cundinamarca aportó una brigada conformada por 19 ingenieros estructuralistas vinculados a empresas afiliadas al gremio. Su participación se suma a los equipos del IDU, IDIGER y Bomberos de Bogotá, ampliando la capacidad técnica disponible para atender las consecuencias del sismo. El gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, Edwin Chiriví, destacó la disposición del sector empresarial para contribuir con el proceso de inspección y señaló que los profesionales permanecerán en territorio durante los días establecidos para la misión.
La respuesta de Bogotá también incluye acciones de apoyo humanitario para las comunidades afectadas. La Administración distrital habilitó diferentes puntos de acopio donde los ciudadanos pueden entregar donaciones destinadas al Chocó. Entre los lugares disponibles se encuentran la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Usaquén, el Centro Comercial Unicentro, la sede administrativa de la Cruz Roja, el Palacio de los Deportes y el Estadio El Campín. Los horarios de atención varían según cada punto y algunos funcionan durante las 24 horas.
Con el envío de los 30 especialistas y el apoyo humanitario habilitado en la ciudad, Bogotá busca acompañar al Chocó durante la etapa de atención posterior al sismo. La misión técnica permitirá conocer con mayor precisión las condiciones de viviendas, edificaciones e infraestructura, mientras los equipos institucionales avanzan en recomendaciones para la seguridad y la recuperación temprana. La articulación entre IDU, IDIGER, Camacol, Bomberos y autoridades nacionales y territoriales convierte esta respuesta en una muestra de cooperación frente a una emergencia que requiere capacidades especializadas.
