El sector de Agricultura y Desarrollo Rural presentó su informe final de gestión en un acto de transparencia ante el país, marcado por la inasistencia de los delegados del Gobierno entrante al proceso de empalme. La ministra Martha Carvajalino y el director de la Agencia Nacional de Tierras, Juan Felipe Harman, expusieron los resultados de una administración que ejecutó la mayor inversión pública en tierras de la historia colombiana, superando los 8 billones de pesos.
Esta inversión histórica permitió materializar el Punto 1 del Acuerdo de Paz, priorizando la democratización del acceso a la propiedad rural. La gestión logró la formalización de 2.28 millones de hectáreas y la entrega efectiva de 351.000 hectáreas a familias campesinas y comunidades étnicas. Además, se incorporaron 806.081 hectáreas al Fondo de Tierras, consolidando una base robusta para garantizar la soberanía alimentaria y fortalecer la economía de los pequeños productores.
La recuperación de bienes estratégicos fue otro pilar fundamental durante este cuatrienio. Más de 550 predios, que sumaron 109.000 hectáreas anteriormente vinculadas al narcotráfico, el paramilitarismo y la corrupción, fueron reintegrados a la Reforma Agraria mediante procesos articulados con la Sociedad de Activos Especiales. Estas acciones judiciales y administrativas fueron clave para devolver al campesinado tierras que permanecieron ocupadas indebidamente, permitiendo su adjudicación legal y productiva en departamentos como Antioquia, Córdoba y el Valle del Cauca.
El compromiso con los pueblos étnicos alcanzó hitos significativos mediante el reconocimiento de derechos territoriales sobre casi 1.5 millones de hectáreas. Durante este periodo, se constituyeron 141 resguardos indígenas y se titularon 98 consejos comunitarios afrodescendientes. Paralelamente, se crearon 21 nuevas Zonas de Reserva Campesina y los primeros siete Territorios Campesinos Agroalimentarios, figuras que protegen el ordenamiento territorial basado en la producción de alimentos y la preservación ambiental frente a la gran concentración de la tierra.
La institucionalidad agraria fue reforzada con la apertura de 29 nuevas oficinas territoriales y la creación de 676 Comités Municipales de Reforma Agraria. Estos espacios de participación ciudadana permitieron que las comunidades étnicas y campesinas definieran autónomamente las prioridades para el acceso y formalización de predios. La participación activa de 116.000 familias propietarias legales es, según la ministra Carvajalino, la prueba tangible de que las promesas de justicia agraria se convirtieron en políticas de Estado.
El fortalecimiento productivo se consolidó mediante el programa Sembrando Vida, que financió proyectos por valores inéditos, alcanzando inversiones superiores a los 18.000 millones de pesos en una primera fase. Estas iniciativas no solo dotaron de tierra a los beneficiarios, sino que inyectaron capital para asegurar su viabilidad económica. Con más de 70 proyectos adicionales en etapa de estructuración, el sector deja una hoja de ruta clara para la tecnificación y el progreso sostenible de los nuevos propietarios.
A pesar de la silla vacía dejada por el Gobierno entrante durante este ejercicio democrático de rendición de cuentas, los funcionarios salientes ratificaron su compromiso de defender el legado construido. Juan Felipe Harman enfatizó que los bienes entregados cuentan con seguridad jurídica total, garantizando que el campesinado sea el dueño legítimo de su futuro productivo. Este blindaje legal busca asegurar que los avances alcanzados en justicia agraria no sufran retrocesos en la próxima administración.
El cierre de esta gestión deja una Reforma Agraria en marcha y una institucionalidad volcada hacia la protección de quienes sostuvieron el campo durante décadas de abandono. La ministra Carvajalino concluyó que el país hoy cuenta con un sector más fuerte, capaz de garantizar derechos territoriales y soberanía alimentaria. Con este balance, el sector Agricultura entrega a la nación un camino trazado hacia la paz rural, esperando que el nuevo Gobierno salvaguarde los logros obtenidos para los colombianos.
