La Cámara de Representantes aprobó este martes 28 de julio la proposición que autoriza el traslado extraordinario de la sede del Congreso a la ciudad de Cali para que el presidente electo Abelardo de la Espriella se posesione el próximo 7 de agosto en la capital del Valle del Cauca. Antes de esa votación, la Cámara rechazó de manera contundente la proposición presentada por la bancada del Pacto Histórico que buscaba impedir el cambio de sede, con un resultado de 114 votos en contra y solo 6 a favor. Con ese doble resultado, la cámara baja le dio luz verde definitiva al traslado y el proceso queda en manos del Senado, que debatirá y votará la iniciativa este miércoles 29 de julio a las 2:00 p.m.
La proposición avalada por la plenaria señala textualmente: “De conformidad con los artículos 192 y 140 de la Constitución Política, en concordancia con el artículo 33 de la Ley 5.ª de 1992, se propone aprobar el traslado extraordinario y excepcional de la sede de la Cámara de Representantes para que sesione en pleno junto con el Senado de la República en la ciudad de Santiago de Cali el día 7 de agosto de 2026, con el fin de llevar a cabo la ceremonia de posesión del presidente y del vicepresidente de la República electos para el periodo constitucional 2026-2030”. La proposición fue radicada por la representante Carol Borda, del movimiento Salvación Nacional, y su texto subraya que el traslado tiene carácter estrictamente excepcional, se circunscribe a una sola sesión y en nada modifica la sede permanente del Congreso en el Capitolio Nacional.
El debate en la plenaria de la Cámara fue álgido y se prolongó durante varias horas. Catherine Juvinao, representante del Pacto Histórico, afirmó que se trata de un capricho del mandatario y le dijo directamente a De la Espriella: “La sede legítima de este congreso es Bogotá, entonces al presidente le digo no se gaste su capital político arrancando con estas peleas insulsas. Vaya gobierne desde los territorios, seré la primera en apoyar eso, y deje el capricho de la posesión”. En el otro extremo, Carol Borda defendió la iniciativa con un argumento que resonó entre las bancadas de la coalición de gobierno: hay que acabar con el “bogocentrismo” y reconocer que Colombia no es solo su capital.
El cambio de sede fue solicitado por el presidente electo, quien argumentó que la actividad volcánica en el suroccidente del país afecta la operación aérea y la logística necesarias para realizar el evento en Popayán. Ese argumento se sumó a las consideraciones de seguridad derivadas de informes de inteligencia que señalaban planes de estructuras criminales contra la ceremonia en el Cauca. La combinación de ambos factores, el riesgo de seguridad y las limitaciones logísticas derivadas de la actividad volcánica, terminó de inclinar la balanza hacia Cali como la alternativa más sólida disponible a menos de dos semanas de la transmisión del mando.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó que el lugar de posesión de Abelardo de la Espriella será la Arena USC, el auditorio principal de la Universidad Santiago de Cali en su sede Pampalinda. La elección de ese escenario universitario como sede de la ceremonia más importante del ciclo democrático colombiano tiene su propia lectura simbólica: De la Espriella se posesionará en un espacio académico, en una ciudad que no es la capital política del país, ante un Congreso que habrá viajado desde Bogotá para administrar el juramento. El presidente argentino Javier Milei confirmó también su asistencia a la ceremonia en Cali.
El costo del traslado generó debate en la plenaria. El congresista Santiago Osorio denunció que la posesión de De la Espriella en Cali costaría más de 14.000 millones de pesos. Ese dato fue utilizado por la oposición como argumento contra el traslado, aunque la coalición de gobierno lo relativizó señalando que el valor de descentralizar el acto más importante del Estado colombiano supera cualquier consideración presupuestal. El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, calificó de “lamentable” la decisión del Pacto Histórico de no asistir a la ceremonia y la llamó un “acto político” que contradice el carácter de Estado del evento.
Con la Cámara aprobada, el proceso entra en su recta final. El Senado votará este miércoles 29 de julio a las 2:00 p.m. y, si nada extraordinario ocurre, la Cámara alta también otorgará el beneplácito al mandatario electo. El Senado ya había aprobado el 22 de julio una proposición para trasladar la posesión al Cauca con 55 votos a favor, por lo que deberá votar de nuevo para modificar el destino de Popayán a Cali. Si la plenaria del Senado ratifica lo aprobado por la Cámara, Colombia tendrá una posesión presidencial el 7 de agosto en la Arena USC de Cali, en lo que será el acto inaugural más inédito en la historia reciente de la democracia colombiana.
