Noruega eliminó a Brasil este domingo 5 de julio, en el MetLife Stadium de East Rutherford, en los octavos de final del Mundial 2026, con un resultado final de 2-1. Erling Haaland anotó los 2 goles noruegos al minuto 79 y al 90, con un remate de cabeza y un zurdazo desde fuera del área respectivamente, para completar el doblete que hundió a la Canarinha y escribió la página más grande en la historia del fútbol de Noruega. Neymar descontó de penalti al minuto 95 en lo que fue su último gol con la selección brasileña antes de anunciar su retiro de la Verdeamarela al final del encuentro.
El partido comenzó con ambos equipos generando peligro desde los primeros minutos. El gol de Patrick Berg fue anulado por fuera de juego al minuto 3, y al 14 el árbitro señaló un penalti para Brasil por una entrada de Kristoffer Ajer sobre Matheus Cunha que originalmente no había pitado. Bruno Guimarães asumió la ejecución, pero el portero Ørjan Nyland se quedó parado al centro del arco y rechazó el remate con el pie derecho en una de las intervenciones más llamativas del torneo hasta ese momento.
El primer tiempo transcurrió con dominio alternativo sin goles. Noruega creció con el paso de los minutos y Martin Ødegaard comenzó a organizar el juego desde el mediocampo con mayor fluidez. Brasil, por su parte, generó las mejores ocasiones con Vinícius Júnior y tuvo la más clara al minuto 59, cuando Endrick quedó mano a mano con Nyland después de un pase de Vinícius, pero el mal control le cerró el ángulo y el portero del Sevilla salió a tiempo para taponar. Ancelotti ingresó a Neymar al minuto 75 en busca de mayor creatividad.
Haaland abrió el marcador al minuto 79 con un remate de cabeza al segundo poste tras una jugada colectiva que comenzó en Oscar Bobb y continuó con un pase preciso de Patrick Berg al corazón del área. El gol del delantero del Manchester City fue el primero del partido y llegó en el momento en que Noruega había comenzado a dominar los espacios en el complemento. Alisson salió mal en la acción y no pudo alcanzar el balón, que entró limpiamente al fondo de las redes para el 1-0 de los vikingos rojos.
Haaland amplió la diferencia al minuto 90 con un zurdazo potente desde la frontal del área que se clavó en el ángulo inferior izquierdo del arco de Alisson sin darle tiempo de reaccionar. El tanto del 2-0 fue de los mejores goles del torneo por su dificultad técnica y llegó en el momento más doloroso para Brasil. Con ese gol, Haaland llegó a 7 tantos en el Mundial 2026, igualando en la cima de la tabla de goleadores a Messi y Mbappé. El MetLife Stadium, donde la Canarinha juega sus partidos mundialistas desde 1994, vivió uno de sus momentos más oscuros para el fútbol brasileño.
Neymar descontó al 95 con un penalti preciso al ángulo derecho, después de que Leo Østigård cometiera una falta sobre Casemiro. Fue el último gol del delantero del Santos con la camiseta amarilla: al terminar el partido, con los ojos llenos de lágrimas, anunció en zona mixta el fin de su carrera con la Verdeamarela. “Lo intenté, lo intenté. Comencé aquí y termino aquí. Ahora se acabó”, declaró el jugador en el mismo estadio donde Brasil debutó en su primer Mundial en suelo norteamericano. Sus palabras recorrieron el mundo en cuestión de minutos.
Para Brasil, la eliminación en los octavos de final fue un golpe demoledor que puso fin al sueño de conquistar la Copa del Mundo bajo la dirección de Carlo Ancelotti. La Canarinha, pentacampeona del mundo, no logra avanzar más allá de los cuartos de final desde Corea-Japón 2002, y en esta edición cayó incluso antes de esa instancia. El técnico italiano reconoció que la estadística del penalti fallado por Guimarães fue determinante para el resultado, aunque también elogió la actuación colectiva de Noruega durante todo el partido.
Noruega avanzó a los cuartos de final por primera vez en su historia, superando el techo de octavos que había representado su mejor resultado hasta ahora. El equipo de Ståle Solbakken se medirá ante Inglaterra, que eliminó a México más tarde ese mismo domingo en el Azteca, el sábado 11 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami. Para los Vikingos Rojos, que no participaban en octavos de final desde Francia 1998, llegar a cuartos de final en el torneo que organizan México, Canadá y Estados Unidos es el logro deportivo más significativo en la historia del fútbol noruego moderno.
