La Federación Colombiana de Municipios emitió un pronunciamiento contundente rechazando cualquier intento de deslegitimar el proceso democrático en el país. El gremio advirtió que la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas, la cual fue ratificada por el Consejo Nacional Electoral, no debe ser objeto de interpretaciones personales ni atajos políticos. Los alcaldes hicieron énfasis en que el mandato de los colombianos es sagrado y debe respetarse sin excepciones.
En su comunicado, los mandatarios locales subrayaron que las discrepancias ideológicas no pueden ser utilizadas como pretexto para poner en entredicho la institucionalidad vigente. La Federación manifestó que generar incertidumbre mediante ataques a las autoridades electorales atenta contra la estabilidad democrática. En este sentido, la entidad exigió que el ejercicio de la política se mantenga siempre dentro de los canales establecidos por la Constitución Política y la ley vigente.
El gremio de alcaldes lanzó una petición directa al Ejecutivo nacional para que asuma una postura de alta responsabilidad histórica. La Federación instó a garantizar una transición democrática que se caracterice por ser pacífica y transparente en todo momento. Asimismo, recordó la obligación imperativa de cumplir con el proceso de entrega del mando presidencial el próximo 7 de agosto, un acto fundamental que dicta nuestra carta magna para la sucesión.
Como primeras autoridades en sus respectivas jurisdicciones, los alcaldes se posicionan como guardianes de la institucionalidad en cada rincón del territorio nacional. Desde la Federación se reiteró que la defensa de la democracia no se logra promoviendo escenarios de confrontación ni sembrando dudas sobre la transparencia electoral. Por el contrario, sostienen que el camino correcto es el respeto irrestricto por los mecanismos de control que sostienen el equilibrio de poderes.
El llamado de la Federación Colombiana de Municipios está dirigido a la ciudadanía en general y a todas las instituciones del Estado para cerrar filas en protección de nuestra democracia. Ningún dirigente político, independientemente de su ideología o posición, puede pretender situarse por encima del Estado de Derecho. La organización insiste en que el mandato soberano de los ciudadanos es la piedra angular que permite la cohesión social y el desarrollo nacional.
Durante este periodo de transición, los líderes territoriales enfatizaron la importancia de mantener la calma y la confianza en las decisiones de las entidades competentes. La Federación se mantiene vigilante ante cualquier intento de ruptura que afecte la paz social o la normalidad democrática que requiere el país. El respeto por las reglas del juego es, según los alcaldes, el único camino viable para asegurar la gobernabilidad y el progreso ciudadano.
Esta postura de los mandatarios locales refleja una preocupación latente por la polarización que afecta el clima político actual. Al exigir el cumplimiento de la Constitución, los alcaldes buscan blindar los procesos electorales de injerencias externas que desvirtúen el ejercicio del voto. La voz de los municipios, que representan la base de la administración pública, es una señal clara de que el país requiere serenidad y estricto apego a la legalidad vigente.
La organización concluyó sus declaraciones reafirmando que la democracia se defiende mediante el fortalecimiento de las instituciones y no a través de mecanismos que siembren caos. El compromiso de los alcaldes con el orden constitucional permanece inalterable mientras esperan que el Ejecutivo responda con sensatez al mandato de la ley. La estabilidad de la nación depende de la capacidad colectiva para poner los intereses del país por encima de cualquier otra pretensión particular.

