El pasado 2 de julio, el Museo de la ciudad de Ocaña Antón García de Bonilla abrió nuevamente sus puertas tras culminar un ambicioso proceso de renovación museográfica en sus salas Agua y Territorio. Este recinto, integrante de la Unidad Administrativa Especial Museo Nacional de Colombia, se transforma ahora en un espacio vivo que busca dialogar con su contexto regional, reconociendo la diversidad de voces históricamente excluidas de las narrativas tradicionales sobre el municipio y su serranía.
La propuesta curatorial de las nuevas salas se fundamenta en conceptos contemporáneos como la decolonialidad, el antirracismo y la valoración de las prácticas sociales en torno al agua. Para construir este relato, la institución involucró a diversos sectores de la comunidad, incluyendo a la academia a través del Observatorio Socioambiental del Alto Catatumbo, representantes de acueductos locales, estudiantes y organizaciones sociales afectadas por dinámicas territoriales complejas en la región del Catatumbo y el Magdalena.
Katía González Martínez, directora encargada del Museo Nacional, destacó que esta renovación es un hito fundamental para la entidad, subrayando que las exposiciones deben ser organismos dinámicos capaces de responder a las interrogantes de cada época. Ocaña ostenta el privilegio de albergar dos de los nueve museos nacionales que integran la unidad, convirtiéndose en un punto de encuentro estratégico para la construcción de una identidad colectiva que abarca a diversos grupos humanos de la zona.
El proceso de renovación incluyó la adquisición de piezas significativas, sumando ocho fotografías, un documento manuscrito y dos pinturas, además de una valiosa donación del maestro ocañero Jorge Riveros. Con estos elementos, la colección actual asciende a 247 piezas entre objetos históricos, arqueológicos y artísticos. El nuevo equipo del museo, liderado por Duglian López, trabajará bajo un esquema de atención ampliado para garantizar que más familias locales y turistas accedan a las nuevas experiencias culturales programadas.
La reapertura fue celebrada en un evento inclusivo que contó con la presencia de comunidades afro, indígenas y colectivos LGTBIQ+, provenientes de municipios como Convención, San Calixto y Tibú. La participación activa de representantes de los resguardos Catalaura y Motilón-Barí enriqueció el acto, simbolizando una reconciliación con la memoria histórica regional. El alcalde Emiro Cañizares enfatizó que este espacio es vital para conectar a Ocaña con la realidad del Catatumbo y fomentar la construcción de paz a través del arte.
La programación del museo promete una oferta diversa de actividades que incluyen visitas guiadas, talleres de autocuidado y conversatorios pedagógicos dirigidos a fortalecer el tejido social. La institución mantiene su política de entrada libre, permitiendo únicamente contribuciones voluntarias para apoyar los procesos de mediación cultural. Esta gratuidad busca democratizar el acceso al conocimiento y asegurar que todos los ciudadanos, sin distinción, puedan explorar las raíces identitarias que han marcado la historia de este territorio estratégico.
Este centro histórico se erige ahora como un punto de referencia esencial para comprender la relación fundamental entre el agua y el desarrollo de la ciudad. Los visitantes pueden encontrar horarios extendidos de martes a viernes, además de una atención especial durante sábados, domingos y festivos, facilitando el turismo cultural en la región. La infraestructura renovada no solo mejora la experiencia visual, sino que también ofrece un discurso crítico sobre la construcción de la identidad en Ocaña.
La gestión institucional continuará trabajando en la actualización del resto de las salas del museo, siguiendo el ejemplo de la Casa Museo Antonio Nariño. Los ciudadanos y visitantes interesados en redescubrir la historia ocañera cuentan ahora con un entorno museístico moderno, adaptado a los estándares internacionales y comprometido con la memoria viva de su gente. Esta labor reafirma que el arte y la cultura son pilares fundamentales para el progreso social, el entendimiento territorial y la unidad.
