El fraile dominico Ricardo Torres Castro es el nuevo director del SENA de De la Espriella



El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció este martes 21 de julio de 2026, mediante el Comunicado de Prensa No. 180, la designación del fraile dominico Ricardo Torres Castro como director del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, en el gobierno de la Patria Milagro. El nombramiento es uno de los más singulares del gabinete en construcción: por primera vez en la historia reciente de la institución, un religioso de la Orden de Predicadores asumirá la dirección de la entidad que forma técnica y tecnológicamente a millones de colombianos cada año, con una misión clara desde el primer día de convertir al SENA en el principal aliado de la productividad, la innovación y la movilidad social del país.

Torres Castro llega al cargo con una hoja de vida construida en la intersección entre la vida religiosa, la academia y el servicio comunitario. Nacido en Tunja, Boyacá, es licenciado en Filosofía con énfasis en pensamiento político y económico (2009), bachiller en Teología de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bogotá (2011), máster en Negocios Internacionales y Marketing Estratégico de la Universidad de Barcelona, magíster en Administración de la Universidad Pontificia Bolivariana y candidato a doctor en Administración de la Universidad de Medellín. Su formación combina el rigor filosófico y teológico propio de la orden dominica con una sólida preparación en gestión empresarial y comercio internacional.

Su trayectoria académica e institucional es extensa. Fue rector de la Universidad Santo Tomás sede Medellín entre 2017 y 2023, uno de los cargos universitarios de mayor responsabilidad dentro de la Orden de Predicadores en Colombia. Fue decano de la División de Ciencias de la Salud de esa misma universidad en 2023 y director nacional de Proyectos Especiales entre 2013 y 2014. También se desempeñó como vicerrector administrativo del Colegio Jordán de Sajonia, como miembro del Consejo Económico de Dominicos de Colombia entre 2018 y 2022, y más recientemente como asesor de la Dirección General del Centro Nacional de Memoria Histórica de Bogotá entre 2024 y 2026. Ha sido miembro de juntas directivas de Almagrario Logistics, Inzignia Construction, Altium Constructora y Opain, y cuenta con la Condecoración del grado Comendador del Congreso de la República.

Su experiencia no se limita al claustro académico. Torres Castro fue representante legal de la Fundación Diocesana de Medios de Comunicación y gerente de las Emisoras Ecos del Catatumbo en la Diócesis de Tibú entre 2011 y 2012, lo que lo llevó a trabajar en uno de los territorios más golpeados por el conflicto armado en Colombia. Esa experiencia en zonas convulsas como el Catatumbo es parte central de su perfil: ha desarrollado labores sociales y de defensa de los derechos humanos en territorios donde el Estado ha tenido históricamente una presencia débil, y ha actuado como asistente del promotor de Justicia y Paz de los Dominicos de Colombia. También es autor de libros, conferencista e investigador.

La misión que le asigna el gobierno entrante al nuevo director del SENA es ambiciosa en todos sus frentes. Torres Castro tendrá a su cargo fortalecer la formación de los aprendices, recuperar la confianza del sector productivo, modernizar la infraestructura física y tecnológica de la entidad, consolidar su proceso de internacionalización y reposicionarla como aliada estratégica del aparato productivo colombiano. El propio Torres Castro sintetizó su visión con una frase que marca el tono de su gestión: quiere que la institución “deje de ser un centro donde se imparten solamente capacitaciones y pase a ser un centro focal en el cierre de brechas sociales y su articulación con la sociedad”.

El nuevo director también llegará con un plan de rescate físico y tecnológico que busca recuperar la confianza del empresariado y garantizar que los estudiantes del SENA estén bien remunerados al terminar su formación. Torres Castro ha sido explícito en que la movilidad social no puede ser un discurso partidario: “El presente y el futuro de los más vulnerables no puede ser un discurso de partidos o de ideologías. La del Tigre será una era en la que la educación, el emprendimiento y el fortalecimiento empresarial tendrán mayores y mejores herramientas de calidad”, afirmó el designado director, en palabras que anticipan una gestión centrada en resultados concretos para los jóvenes y trabajadores colombianos.

El comunicado oficial del gobierno electo fue claro en el diagnóstico que justifica el nombramiento: la educación técnica y tecnológica ha sido tratada históricamente como una alternativa de segunda categoría en Colombia, y esa percepción debe cambiar. En el proyecto de De la Espriella, el SENA no será una opción residual para quienes no acceden a la educación universitaria tradicional, sino una institución fundamental para cerrar brechas, impulsar el emprendimiento y responder a las necesidades reales de las empresas colombianas, que frecuentemente denuncian la dificultad de encontrar mano de obra técnica calificada para sus procesos productivos.

Ricardo Torres Castro asumirá la dirección de una entidad que atiende a millones de colombianos cada año y que tiene presencia en los 32 departamentos del país. Su perfil combina lo que el gobierno electo ha buscado en sus designaciones: formación académica sólida, experiencia institucional comprobada, sensibilidad social forjada en territorios difíciles y distancia del clientelismo político tradicional. Un fraile dominico nacido en Tunja, formado entre Bogotá, Medellín y Barcelona, y curtido en el Catatumbo, llega a liderar la institución de formación técnica más grande de Colombia con la convicción de que la única manera de cerrar brechas es a través de la educación.

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