La Policía Nacional, a través de la Seccional de Investigación Criminal y en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, logró la desarticulación del Grupo Delincuencial Común Organizado denominado ‘Artemisa’. Esta estructura criminal se dedicaba presuntamente a la trata de personas con fines de explotación sexual en las localidades de Engativá y Kennedy. Las diligencias de registro y allanamiento permitieron materializar cinco capturas por orden judicial.
Los operativos se realizaron en los barrios La Riviera, ubicado en la localidad de Engativá, y Las Brisas, en la localidad de Ciudad Bolívar. Las capturas se materializaron por los delitos de trata de personas y concierto para delinquir. De acuerdo con los elementos materiales probatorios, la investigación se prolongó durante diez meses e incluyó interceptaciones telefónicas, labores de vecindario y reconocimientos fotográficos.
La organización se dedicaba a la captación, transporte, acogida y manutención de mujeres mediante engaños relacionados con falsas oportunidades laborales. Las víctimas eran contactadas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería para ofrecerles empleo en establecimientos comerciales tipo spa. Posteriormente, eran trasladadas a un establecimiento identificado con la razón social SARA SPA para someterlas a explotación sexual.
Las investigaciones permitieron establecer funciones específicas de los integrantes, como la captación de víctimas, administración de inmuebles y manejo de redes sociales. Alias "Sara" es señalada como la presunta jefe de la estructura encargada de engañar a las mujeres. Alias "Stiven", compañero sentimental de la cabecilla, fungía como administrador y registra antecedentes por violencia intrafamiliar y lesiones personales.
Asimismo, alias "Natalia", hija de la líder, era responsable de captar víctimas mediante plataformas digitales y administrar un inmueble en el barrio Techo. Alias "Ángel", también hijo de la cabecilla, se encargaba de difundir contenido explícito en redes sociales para promocionar los servicios ilícitos. Por su parte, alias "Yudy" administraba el inmueble del barrio Normandía y ejercía control económico mediante multas diarias a las afectadas.
Durante los procedimientos fueron identificadas siete víctimas de nacionalidad colombiana y venezolana, logrando su rescate gracias a una denuncia anónima. En estas acciones se contó con el valioso apoyo de Migración Colombia y de la Secretaría de Seguridad del Distrito. Los capturados fueron puestos a disposición de la autoridad competente para responder por los delitos imputados.
Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario para todos los implicados en esta red delictiva. La Policía Metropolitana de Bogotá reiteró su compromiso inquebrantable con la lucha frontal contra las organizaciones dedicadas a vulnerar la dignidad humana y la libertad. Las autoridades hicieron una invitación enfática a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier caso de explotación.
La protección de los derechos fundamentales de las mujeres y el fortalecimiento de la seguridad ciudadana continúan siendo prioridades institucionales en la capital. Las investigaciones siguen abiertas para determinar si existen más personas vinculadas a esta red transnacional de explotación. La denuncia ciudadana se consolida como una herramienta clave para desarticular estructuras criminales que amenazan el bienestar social.
