El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció este martes 1 de julio a través de su cuenta en X que la ciudad ya cuenta con 14 trenes de la Línea 1 del Metro en territorio colombiano. El mensaje del mandatario fue escueto pero contundente: “14 trenes en Colombia”. El anuncio marca un nuevo hito en el cronograma de llegada de material rodante, que avanza a un ritmo de aproximadamente un tren cada 15 días desde el puerto de Cartagena hasta el patio taller de Bosa, en el suroccidente de la capital.
La llegada del tren 14 se produce en el marco de un proyecto que al 31 de mayo de 2026 registraba un 78,69% de ejecución, con 15.000 metros de viaducto elevado construidos, superando así el 50% de la longitud total del trazado. El avance sostenido de la obra civil y la llegada progresiva de los trenes consolidan la ruta hacia la operación comercial del sistema, que los bogotanos esperan desde hace más de 80 años y que representa el proyecto de infraestructura urbana más grande en la historia del país.
Cada tren que llega a Bogotá sigue el mismo proceso antes de estar listo para las pruebas. Un equipo de expertos del concesionario y de interventoría realiza el ensamble de los 6 vagones, incluyendo el enganche mecánico, el eléctrico y el de los pasillos de intercirculación, además de pruebas de frenos, tracción, mando y control, y sistemas de información al pasajero. Solo después de superar esa revisión el tren queda habilitado para iniciar pruebas estáticas y dinámicas sobre el viaducto.
Los trenes del Metro de Bogotá operan con tecnología GOA4, el nivel más alto de automatización ferroviaria que existe, lo que significa que cuando el sistema entre en funcionamiento comercial los convoyes circularán solos, sin conductor. Cada unidad está compuesta por 6 vagones, mide 134 metros de largo, tiene 48 puertas y puede transportar hasta 1.800 pasajeros. Circularán a una altura de entre 13,5 y 14 metros sobre el nivel del suelo, equivalente a un edificio de 4 pisos.
Las pruebas sobre el viaducto arrancaron el 22 de mayo de 2026, cuando el tren número 2 salió al viaducto en una prueba con remolque, recorriendo el tramo entre el patio taller de Bosa y la estación 2, ubicada en la avenida Villavicencio con avenida Ciudad de Cali. Desde entonces el proceso avanzó hacia pruebas energizadas y autónomas, en las que los trenes se desplazan con su propia energía eléctrica sin necesidad de vehículos que los jalen, marcando el inicio real de la fase de validación técnica del sistema.
La llegada del tren 14 también confirma que el cronograma de importación del material rodante se mantiene dentro de los tiempos proyectados. La meta de la administración distrital es que los 30 trenes estén en Bogotá para octubre de 2026 y que el proyecto alcance un 90% de avance al cierre de ese mismo año. De cumplirse ese calendario, 2027 quedaría reservado para la culminación de las obras civiles y el alistamiento definitivo del sistema antes de recibir pasajeros en operación comercial.
La fecha oficial de inicio de operación comercial confirmada por la administración distrital es el 15 de marzo de 2028, cuando los ciudadanos podrán comprar su tiquete, montarse en el Metro y moverse por Bogotá de manera mucho más ágil y rápida, en palabras del propio Galán. La Línea 1 conectará el suroccidente de la ciudad con la calle 72, a lo largo de 23,9 kilómetros de viaducto elevado y 16 estaciones, 10 de las cuales tendrán integración directa con TransMilenio.
Con 14 trenes ya en el territorio nacional y el viaducto superando el 78% de ejecución, el Metro de Bogotá deja de ser una promesa lejana para convertirse en una realidad cada vez más visible y tangible para los bogotanos. El anuncio de Galán este 1 de julio suma otro eslabón a una cadena de hitos que, tren a tren y vano a vano, acerca a la ciudad al momento en que millones de personas podrán moverse por la capital de una manera radicalmente distinta a como lo han hecho durante décadas.
Sección
Bogota
