La administración del alcalde Carlos Fernando Galán alcanzó este jueves 31 de julio de 2026 uno de los hitos más significativos de su gestión en materia de infraestructura urbana: la intervención acumulada de más de 6 millones de metros cuadrados de vías, andenes y espacio público en toda Bogotá desde enero de 2024. El logro fue confirmado simultáneamente por el alcalde Galán y por el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila, a través de sus cuentas en la red social X, en una jornada que arrancó precisamente con el inicio de las obras en la diagonal 47 del barrio Normandía, en la localidad de Engativá.
La cifra de 6 millones de metros cuadrados cobra dimensión cuando se desagrega por actores. El Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, la Unidad de Mantenimiento Vial, UMV, y los Fondos de Desarrollo Local de las 20 alcaldías locales de Bogotá trabajaron de manera articulada para alcanzar ese resultado, en un modelo de gestión compartida que el secretario Quintero destacó como uno de los rasgos más distintivos de la administración Galán. Solo los Fondos de Desarrollo Local, que operan con recursos propios de cada localidad, contribuyeron con 857.430 metros cuadrados de intervención en vías, andenes y espacio público, llevando soluciones concretas a los barrios sin depender exclusivamente de la inversión distrital centralizada.
El barrio Normandía, en Engativá, fue el escenario elegido para marcar el inicio de una nueva intervención que suma al acumulado histórico. La diagonal 47 de ese sector inició sus obras este jueves, en lo que es también un mensaje sobre el ritmo de trabajo que la administración distrital mantiene a días de entregar el cargo el 7 de agosto. Que Bogotá arranque una nueva obra de infraestructura vial en la recta final del mandato de Galán es coherente con el modelo de gestión que ha caracterizado a su administración: no hay semana de transición ni de cierre simbólico, hay trabajo continuo hasta el último día.
El alcalde Galán subrayó en su mensaje el impacto de esa intervención sobre la vida cotidiana de los bogotanos. “Las calles, los andenes y los espacios públicos están en mejor estado”, afirmó el mandatario, conectando la cifra de metros cuadrados con una realidad tangible para los ciudadanos que caminan, se movilizan y habitan esos espacios cada día. La seguridad vial fue el otro eje que destacó el alcalde como propósito central del programa, en una ciudad donde el estado de las vías y los andenes tiene impacto directo sobre los índices de accidentalidad y la calidad del desplazamiento peatonal.
El secretario Quintero fue más allá del dato agregado y puso el acento en la dimensión local del logro. La contribución de las 20 alcaldías locales a través de sus Fondos de Desarrollo Local es un indicador de que la intervención no se concentró únicamente en las vías principales del sistema vial arterial de la ciudad, sino que llegó a los barrios, a los sectores residenciales y a las comunidades que históricamente han tenido que esperar más tiempo para ver obras en su entorno inmediato. “Cada metro renovado significa mejor movilidad y una mayor calidad de vida para las comunidades”, señaló el funcionario en su cuenta de X.
Los 6 millones de metros cuadrados intervenidos desde enero de 2024 representan una de las cifras de intervención vial y de espacio público más altas registradas en un periodo equivalente en la historia reciente de Bogotá. Para ponerla en contexto, esa superficie equivale a más de 840 canchas de fútbol reglamentarias o a cubrir completamente varias localidades enteras de la capital. El resultado es producto de la articulación entre 3 entidades distritales con mandatos distintos pero complementarios: el IDU con las obras de mayor escala, la UMV con el mantenimiento y la rehabilitación de vías secundarias, y los fondos locales con la capilaridad necesaria para llegar a cada barrio.
La jornada del 31 de julio cierra simbólicamente un ciclo de gestión infraestructural que la administración Galán presentó desde el primer día como una de sus prioridades: devolver a los bogotanos unas calles dignas, andenes transitables y espacios públicos que inviten a caminar y a habitar la ciudad. Que el hito de los 6 millones de metros cuadrados coincida con el inicio de nuevas obras en Normandía y con los últimos días del mandato, no es una coincidencia de comunicaciones: es la expresión de una administración que decidió no guardar su energía para el final sino mantener el ritmo hasta entregar las llaves.
La cifra quedará como uno de los datos de infraestructura más concretos del balance de la administración Galán, que entregará el cargo el próximo 7 de agosto al sucesor que elija la ciudadanía bogotana. Seis millones de metros cuadrados de vías, andenes y espacio público intervenidos en menos de 3 años son un legado que los bogotanos podrán verificar con sus propios pies, en sus propios barrios, sin necesidad de leer ningún informe de gestión.
Sección
Bogota
