La Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (Asoleche) formalizó un encuentro de trabajo con el ministro designado de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero. Durante la reunión, los representantes del gremio expusieron una propuesta técnica orientada a fortalecer la cadena láctea nacional desde el productor primario hasta el consumidor final. Este acercamiento busca anticipar soluciones a los retos estructurales del sector antes del inicio formal del periodo de gobierno, priorizando la seguridad y soberanía alimentaria del país.
La agenda presentada por Asoleche se estructura en cinco pilares fundamentales, siendo el primero de ellos la implementación de un modelo de financiamiento enfocado en la tecnificación y productividad. El objetivo principal es cerrar la brecha de eficiencia que separa a los productores colombianos de los estándares internacionales. Para lograrlo, el gremio propone facilitar herramientas crediticias que permitan a los ganaderos modernizar sus procesos de ordeño y gestión de fincas, optimizando así los resultados de cada unidad productiva.
El segundo frente de acción aborda la modernización armónica del marco normativo vigente, buscando eliminar inconsistencias que limitan la competitividad industrial. Asoleche sostiene que la coordinación entre las distintas normas que rigen la cadena láctea es indispensable para incentivar la innovación y facilitar la competencia en mercados internacionales. La meta es crear un entorno regulatorio que impulse la eficiencia, evitando trabas innecesarias que afectan a todos los actores involucrados en el procesamiento y comercialización del lácteo.
En tercer lugar, el gremio abogó por la integración de una política pública láctea dentro del Plan Nacional de Desarrollo. Esta medida garantizaría que el sector disponga de respaldo político, recursos financieros y metas medibles bajo responsabilidades institucionales claramente definidas. Asoleche enfatiza que contar con un instrumento de planeación a largo plazo es una prioridad nacional para asegurar que las inversiones estatales tengan un impacto directo y sostenible en el desarrollo rural durante el cuatrienio.
El cuarto eje de la propuesta se centra en la formalización de los actores del sector, considerando que actualmente entre el 45 % y el 50 % de la leche nacional circula fuera del sistema formal. La asociación planteó al ministro designado que este proceso debe construirse mediante incentivos y acompañamiento técnico, evitando un enfoque basado únicamente en la sanción. La formalización es vista como un camino para elevar la calidad, la inocuidad y la competitividad de todo el ecosistema lechero.
Finalmente, el gremio solicitó el fortalecimiento de los sistemas de información pública para mejorar la coordinación entre las entidades de vigilancia y control. Asoleche argumenta que la toma de decisiones basada en datos oportunos y accesibles permitirá cerrar las brechas existentes en la cadena. Este sistema unificado de información facilitaría una visión sistémica del sector, permitiendo que tanto el gobierno como los privados actúen de manera articulada ante las fluctuaciones del mercado y los desafíos productivos diarios.
Ana María Gómez Montes, presidenta ejecutiva de Asoleche, calificó el diálogo como un paso necesario para construir una agenda competitiva y sostenible. La dirigente gremial reafirmó la disposición de la industria para trabajar de manera transparente y propositiva con el equipo del nuevo ministro. Este encuentro representa el primer acercamiento de una serie de mesas técnicas que se proyectan para definir los instrumentos operativos que requiere la ganadería de leche en las diversas regiones colombianas.
Con esta propuesta, Asoleche reafirma su vocación de socio estratégico del Estado en la construcción de un país más equitativo y bien alimentado. El gremio concluyó su intervención manifestando que la optimización de esta cadena es una prioridad que no admite postergaciones. La industria procesadora reiteró su compromiso de seguir siendo el motor que articula al sector primario con las demandas del consumidor final, buscando siempre un equilibrio que favorezca el progreso de la economía campesina nacional.
