La Agencia Nacional de Hidrocarburos cumplió una rigurosa visita técnica a las operaciones de Maurel & Prom Colombia para supervisar el desarrollo del Contrato Sinú-9. Esta jornada permitió constatar el estado actual de los pozos Brujo y Mágico, los cuales se perfilan como activos fundamentales para garantizar el suministro interno. El equipo institucional verificó el cumplimiento de las obligaciones contractuales y promovió la implementación de las mejores prácticas en la gestión responsable.
El seguimiento detallado a las actividades de exploración y producción confirmó hallazgos significativos en el campo Mágico tras el éxito del pozo exploratorio Mágico-1, demostrando el potencial del yacimiento Ciénaga de Oro. De igual manera, los resultados positivos del Pozo Hechicero-1, que probó los yacimientos Pre-CDO y CDO con niveles óptimos de productividad, han impulsado a la compañía a continuar las fases de evaluación necesarias para certificar su comercialidad y maximizar el rendimiento.
El plan de inversiones vigente contempla la perforación de nuevos pozos exploratorios y la construcción de infraestructura necesaria para conectar la producción al Sistema Nacional de Transporte. La proyección oficial estima alcanzar la cifra de 60 millones de pies cúbicos diarios de gas a partir de los primeros meses de 2027. Este volumen resulta estratégico para fortalecer la soberanía energética del país frente a los desafíos impuestos por el Fenómeno del Niño.
Adicionalmente, el cronograma operativo de la empresa incluye la ejecución de un programa sísmico 3D programado para iniciar en el último trimestre de 2026. Este despliegue tecnológico es crucial para profundizar el conocimiento del subsuelo y optimizar las futuras labores de extracción. La supervisión directa de la ANH garantiza que estas actividades técnicas se alineen con los estándares ambientales exigidos por la normativa vigente para la industria extractiva en el territorio.
La agenda institucional incluyó espacios de diálogo con las autoridades locales, destacando el impacto positivo del proyecto en materia de generación de empleo, recaudo de regalías y pago de impuestos en la región. Para el Gobierno, la presencia en terreno permite una articulación efectiva entre el sector privado, el Estado y las comunidades, asegurando que los beneficios derivados de los recursos hidrocarburíferos se reflejen en mejores condiciones de vida para los habitantes.
El gas natural se mantiene como un recurso confiable y de menores emisiones, siendo un pilar indispensable dentro de la ruta nacional hacia la transición energética responsable. La administración nacional reiteró su compromiso con el desarrollo de proyectos que permitan sostener la producción interna, evitando la dependencia de mercados externos. Esta estrategia busca que la seguridad energética sea el motor que impulse la estabilidad económica y social de las regiones productoras colombianas.
La consolidación del proyecto en el Contrato Sinú-9 demuestra la importancia de la inversión extranjera en la exploración de nuevas fuentes de gas. Gracias a este trabajo coordinado, el país avanza en su meta de diversificar y asegurar su matriz energética. La ANH continuará realizando estas visitas de seguimiento para asegurar que los cronogramas se cumplan estrictamente, salvaguardando siempre el interés público y el cumplimiento de las normativas técnicas y ambientales del sector.
La entidad destacó que el éxito de estas operaciones es un ejemplo de cómo la articulación institucional permite transformar el potencial del subsuelo en beneficios tangibles para el desarrollo nacional. Con el respaldo de estas políticas, se proyecta un futuro donde el país mantenga su autonomía energética, preparando el terreno para una transición gradual pero constante. La vigilancia constante sobre los pozos y facilidades asegura que la producción crezca de manera sostenible.
