El partido llegó al descanso sin goles, en un primer tiempo tenso en el que Breel Embolo quedó mano a mano con el arquero Maxime Crépeau y no pudo concretar. Fue al inicio del complemento cuando Rubén Vargas aprovechó un error defensivo canadiense para recibir un pase de Manzambi dentro del área y definir de pierna derecha, poniendo el 1-0 apenas 39 segundos después de la reanudación, en el gol más rápido de un segundo tiempo en un Mundial en los últimos 16 años.
Manzambi amplió la diferencia al minuto 60 con un letal contragolpe. El delantero del Friburgo recibió en el espacio, encaró la portería y definió con potencia para el 2-0, dejando prácticamente sentenciado el partido. La reacción canadiense llegó al minuto 75, cuando Promise David remató a contrapié con el botín derecho para poner el 2-1 y devolverle el aliento al equipo de Jesse Marsch, que buscó el empate en los minutos finales sin lograrlo.
El partido tuvo una carga especial para la afición canadiense, que llenó el BC Place con la esperanza de ver a su selección cerrando como líder del grupo. Suiza, en cambio, salió con mayor hambre desde el inicio del complemento y lo aprovechó al máximo. El triunfo helvético confirmó el patrón del torneo: Manzambi, quien también fue clave ante Bosnia y Herzegovina, se consolidó como el jugador más determinante del grupo B en esta edición del torneo.
La derrota no afectó la clasificación de Canadá, que igualmente avanzó como segundo del sector con 4 puntos. El conjunto de Marsch cerrará la fase de grupos con el histórico recuerdo de haber conseguido por primera vez una victoria mundialista, en la goleada 6-0 ante Catar de la segunda jornada, resultado que también fue la mayor anotación de un equipo de la Concacaf en la historia de las Copas del Mundo, superando el 4-0 de México ante El Salvador en 1970.
Para Suiza, el primer lugar del Grupo B representó una recompensa al trabajo táctico de Murat Yakin, cuyo equipo fue de menos a más a lo largo del torneo. El conjunto helvético demostró calidad y contundencia en los momentos decisivos, encadenando victorias sobre Bosnia y Herzog ovina por 4-1 y ahora sobre Canadá. La diferencia de goles favorable los colocó en una posición cómoda para el cruce de dieciseisavos de final, programado para el jueves 2 de julio en Vancouver.
Canadá enfrentará en dieciseisavos al segundo del Grupo A, que resultó ser Corea del Sur, el domingo 28 de junio en el estadio de Los Ángeles. Para el equipo norteamericano, anfitrión del torneo junto a México y Estados Unidos, el debut en la fase eliminatoria será una cita especial ante su propia afición. La participación canadiense en la fase de grupos dejó registros históricos que el fútbol de ese país tardará generaciones en superar.
Suiza, por su parte, esperará a un mejor tercero en el cruce del 2 de julio desde las 23:00 horas en Vancouver, en lo que podría ser uno de los partidos más interesantes de la fase de eliminación directa. La victoria ante Canadá dejó al equipo helvético como uno de los conjuntos más sólidos de la primera fase, con una propuesta táctica que alternó el orden defensivo con transiciones veloces, representando quizás la sorpresa más positiva de este lado del cuadro del Mundial 2026
