“Son las elecciones más vigiladas y transparentes de la historia colombiana”: Cristian Quiroz, presidente del CNE cuenta sobre la segunda vuelta presidencial

 

A solo un día de que Colombia decida entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, el país atraviesa la recta final de uno de los procesos electorales más vigilados de su historia reciente. Detrás de cada mesa de votación, de cada comisión escrutadora y de cada acta que se firmará el domingo, existe un entramado institucional que pocas veces se hace visible para el ciudadano de a pie, pero que resulta determinante para que los resultados de la segunda vuelta presidencial cuenten con legitimidad plena ante el país y ante la comunidad internacional.

Ese entramado tiene nombre propio: testigos electorales, auditores de sistemas, observadores nacionales e internacionales, y una plataforma tecnológica que en los últimos meses se convirtió en la columna vertebral de la organización electoral colombiana. La pregunta que recorre hoy a millones de colombianos no es solo quién ganará, sino qué tan blindado está el proceso que definirá al ganador, en un ambiente político donde la desconfianza institucional ha sido protagonista de buena parte de la conversación pública durante esta campaña.

El viernes 19 de junio, a las 5:00 de la tarde, se cerró una etapa silenciosa pero decisiva de ese andamiaje: el plazo de postulación de actores electorales para la segunda vuelta. Mientras los reflectores de la prensa seguían a los candidatos en sus últimos actos de campaña, en las oficinas del Consejo Nacional Electoral se consolidaba una cifra que terminaría definiendo el nivel de vigilancia ciudadana que tendrá cada una de las más de 122.000 mesas de votación habilitadas en el país este domingo.

No es la primera vez que Colombia enfrenta una segunda vuelta presidencial bajo escrutinio internacional, pero sí es la primera vez que ese escrutinio llega acompañado de semejante despliegue técnico y humano. Plataformas digitales de acreditación, miles de auditores de sistemas, observadores de decenas de países y un historial reciente de denuncias —algunas probadas, otras no— sobre presuntas irregularidades han elevado la exigencia sobre el organismo electoral como pocas veces antes en la historia democrática reciente del país.

En medio de ese escenario, el Consejo Nacional Electoral, presidido por el magistrado Cristian Quiroz, ha insistido en que la transparencia no es una promesa abstracta, sino un conjunto de cifras, plataformas y procedimientos verificables. La pregunta es si ese argumento logra calar entre un electorado que, tras una primera vuelta marcada por acusaciones cruzadas de fraude, llega a esta segunda vuelta con un nivel de escepticismo distinto al de procesos anteriores, y que exige respuestas más allá del discurso institucional habitual.

Para entender qué hay detrás de ese blindaje institucional, qué cifras lo respaldan y cómo operará el proceso una vez se cierren las urnas, Jhonatan Rojas, Director de Revista Impacta, conversó con el magistrado Cristian Quiroz, presidente del Consejo Nacional Electoral, quien habló sobre los pormenores del proceso de Actores electorales que permitirá fortalecer todo el proceso electoral en esta segunda vuelta presidencial y el papel del CNE en la certificación del que el mismo funcionario electoral ha dicho la elección más importante en medio siglo.

Director Impacta. Magistrado Quiroz, este viernes a las 5:00 p.m. se cerró oficialmente el proceso de postulación de actores electorales para la segunda vuelta. ¿Qué balance le deja al CNE este cierre?
Cristian Quiroz. Para nosotros este cierre confirma que la apuesta institucional que veníamos construyendo desde hace meses dio resultado. No es solo una cifra: es el reflejo de un proceso ordenado, con acompañamiento permanente de la Procuraduría General de la Nación, en el que las dos campañas tuvieron las mismas condiciones y el mismo tiempo para postular a sus actores electorales. Estamos hablando de una de las mayores postulaciones que ha tenido el país en la historia de una segunda vuelta presidencial, lo cual demuestra que la ciudadanía y las colectividades políticas creen en este mecanismo de control. El balance es positivo porque cumplimos los tiempos del calendario electoral sin necesidad de prórrogas adicionales, y porque las plataformas tecnológicas que pusimos a disposición funcionaron sin contratiempos mayores durante toda la etapa de inscripción.

D.I. ¿Cuántos testigos electorales y auditores de sistemas quedaron finalmente acreditados para esta segunda vuelta?
C.Q. Las cifras finales, que ya verificamos con el Director de Vigilancia e Inspección Electoral, José Antonio Parra, hablan por sí solas: 266.764 testigos electorales y 942 auditores de sistemas postulados por las dos campañas presidenciales. De ese total, el Pacto Histórico registró 139.530 testigos y la campaña Defensores de la Patria postuló 127.234. De esa cifra general, 259.000 testigos quedaron acreditados directamente para las mesas de votación, y más de 7.700 fueron postulados para las diferentes comisiones escrutadoras en todo el territorio nacional. Esto representa un crecimiento del 30,9% frente a la segunda vuelta presidencial de 2022, lo que demuestra que las herramientas tecnológicas que pusimos al servicio de la democracia sí están aumentando la participación del control ciudadano sobre el proceso.

D.I. Más allá de las cifras, ¿qué mecanismos concretos ha dispuesto el CNE para blindar la transparencia de esta jornada?
C.Q. El mecanismo central fue la Plataforma Única de Postulación y Acreditación de Actores Electorales, que nos permitió tener una cobertura amplia y ordenada de las mesas de votación en todo el territorio nacional. A esto se suma el acompañamiento permanente de la Procuraduría General de la Nación durante todo el cierre del proceso, con quienes extendimos actas formales sobre cada etapa. También autorizamos que las agrupaciones políticas pudieran acreditar hasta dos testigos electorales por cada mesa de votación y hasta dos por cada comisión escrutadora, una decisión que tomó la Sala Plena del Consejo Nacional Electoral pensando precisamente en fortalecer la vigilancia cruzada entre las campañas. Actualmente estamos adelantando las acreditaciones y capacitaciones correspondientes para que todos los ciudadanos postulados puedan ejercer sus funciones de manera adecuada el domingo.

D.I. ¿Qué representa para el CNE haber alcanzado más del 96,6% de cobertura de testigos en las mesas de votación del país?
C.Q. Representa, en términos prácticos, que la inmensa mayoría de los colombianos podrán votar sabiendo que su mesa estará observada por representantes de las dos campañas en contienda. Ese 96,6% de cobertura no es un dato menor: significa que prácticamente la totalidad del territorio nacional, incluidas zonas históricamente complejas en materia de vigilancia electoral, contará este domingo con testigos acreditados directamente por las colectividades políticas. Y hay un dato adicional que quiero destacar: por primera vez tendremos 35.747 mesas de votación custodiadas por dos testigos electorales de cada una de las colectividades en contienda, una decisión que adoptó la Sala Plena y que las propias agrupaciones políticas materializaron en sus postulaciones finales.

D.I. Una vez cierren las mesas el domingo, ¿cómo arranca el proceso de escrutinio?
C.Q. El escrutinio inicia de manera inmediata en cada mesa, con los jurados de votación realizando el conteo en presencia de los testigos acreditados, quienes tienen derecho a observar cada etapa y a presentar las reclamaciones que consideren pertinentes. De ahí, las actas suben a las comisiones escrutadoras, donde nuevamente están presentes los auditores de sistemas y los testigos que postularon las campañas para esa etapa específica del proceso. Todo este engranaje está diseñado para que el conteo avance de manera ordenada y verificable, mesa por mesa, sin que se pierda la trazabilidad de ningún voto desde el cierre de la jornada hasta la consolidación de los resultados.

D.I. ¿Qué mensaje le da al ciudadano que aún desconfía del proceso electoral, tras una primera vuelta marcada por denuncias de fraude?
C.Q. Le digo que las cifras y los mecanismos que hemos puesto sobre la mesa no son una respuesta retórica, son verificables: cada testigo, cada auditor, cada observador que acreditamos queda registrado y puede ejercer su función de control real el día de la elección. Entiendo que después de una primera vuelta con denuncias cruzadas la desconfianza de algunos ciudadanos es comprensible, pero precisamente por eso reforzamos los mecanismos de vigilancia para esta segunda vuelta, con el acompañamiento directo de la Procuraduría y con una cobertura de testigos que supera el 96% de las mesas del país. Mi invitación es a que cada colombiano confíe en que esta es, con datos en mano, una de las elecciones más vigiladas y mejor documentadas en la historia reciente del país.

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