El senador republicano de Estados Unidos Bernie Moreno, nacido en Colombia y representante del estado de Ohio en el Congreso norteamericano, validó su credencial como observador internacional durante la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026. Según informó el CNE, Moreno continúa su recorrido junto a la Misión de Observación Internacional de Estados Unidos, acompañado por Gustavo Raad, director de Cooperación Internacional de la entidad electoral, siguiendo de cerca el desarrollo de la jornada.
La participación del senador en la jornada no estuvo exenta de tensión previa. Días antes de los comicios, el presidente Gustavo Petro evaluó la posibilidad de impedir el ingreso de Moreno al país, luego de que el congresista se pronunciara sobre la detención en territorio estadounidense del activista colombiano Franklin Humberto Coral, conocido como Beto Coral, señalado por agentes del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de actuar como agente extranjero del gobierno colombiano en suelo norteamericano.
Petro le lanzó una advertencia directa al senador en X: “Señor Bernie Moreno es veedor internacional y si se expresa contra los colombianos en el exterior, tomaré mis decisiones”. La reacción del presidente se dio luego de que Moreno cuestionara públicamente la coherencia del estatus migratorio de Coral, señalando que una persona bajo protección internacional no debería actuar en representación de los intereses del gobierno del país del que huyó.
Pese a la controversia, Moreno llegó a Bogotá el 20 de junio por invitación del CNE y retomó su rol de veedor internacional, el mismo que ya había ejercido durante la primera vuelta presidencial celebrada el 31 de mayo. En la víspera de los comicios, publicó un mensaje dirigido a los colombianos en el que definió la jornada como un “momento decisivo en la historia democrática” del país y pidió a los electores que eligieran “seguridad, prosperidad, unidad y la defensa de las instituciones democráticas”.
Al recoger su credencial como observador internacional, Moreno fue explícito en señalar que la decisión sobre el futuro político de Colombia corresponde exclusivamente a sus ciudadanos y no a actores externos. “Está todo muy bien, lo tienen todo muy organizado. Esta decisión es una decisión solamente de la gente de Colombia”, manifestó el senador ante los medios de comunicación, con un mensaje que buscó despejar cualquier señalamiento de injerencia extranjera sobre el proceso electoral.
Durante la jornada, Moreno recorrió distintos puntos de votación en la capital, entre ellos el centro comercial Unicentro, uno de los puestos con mayor afluencia de votantes en el norte de Bogotá, donde fue recibido con aplausos. Tras su visita, entregó un balance favorable sobre la logística desplegada por la Registraduría Nacional y el CNE: “Todo está muy bien, muy organizado. Siempre cuenten con Estados Unidos como amigo y aliado”, afirmó ante los presentes.
El CNE informó que la Misión de Observación Internacional de Estados Unidos hace parte del amplio despliegue de veeduría externa dispuesto para la segunda vuelta presidencial, el cual incluyó a 1.150 observadores internacionales acreditados para acompañar la jornada. La presencia de Moreno adquiere un valor simbólico adicional dada su doble condición de senador republicano y colombiano de nacimiento, lo que lo convierte en un puente natural entre ambos países en el plano político.
La visita del senador también se enmarca en el interés de Washington en el proceso electoral colombiano, en un contexto en el que las relaciones bilaterales estuvieron marcadas por tensiones durante el mandato de Petro. Con la victoria de Abelardo de la Espriella en las urnas, la presencia de Moreno como testigo directo de la jornada adquiere un peso político de cara a la nueva etapa en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos para los próximos cuatro años de gobierno.
