El Ministerio de Transporte y el Instituto Colombiano Agropecuario publicaron un proyecto de resolución para actualizar el Manual de Procedimientos para la Movilización y Manejo de Animales en Pie. Esta iniciativa, consolidada tras doce mesas técnicas interinstitucionales, busca modernizar los procedimientos actuales y ofrecer una mayor seguridad jurídica a los actores del sector. La propuesta responde a la necesidad urgente de fortalecer las herramientas de inspección, vigilancia y control, alineando la normativa colombiana con los estándares internacionales exigidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal.
La actualización técnica integra parámetros específicos para determinar el espacio mínimo requerido por cada animal durante su traslado, considerando su peso corporal y las características del vehículo. Asimismo, fortalece las capacidades sancionatorias de las autoridades encargadas de supervisar el transporte terrestre y fluvial. Estas medidas permitirán verificaciones más objetivas en las carreteras del país, asegurando que los animales sean movilizados en condiciones dignas, minimizando los riesgos de maltrato y garantizando la salud pública mediante un seguimiento riguroso de la Guía Sanitaria de Movilización Interna.
Un aspecto innovador de esta propuesta es la inclusión de los concesionarios viales, peajes y Centros de Control Operacional dentro de la estrategia de cuidado animal. Según el borrador normativo, estos actores deberán facilitar infraestructura básica como puntos de acceso a agua, sombra y zonas de descanso adecuadas para prevenir el agotamiento durante jornadas extensas. La norma busca que la cadena logística deje de ser un proceso puramente comercial para convertirse en un ejercicio responsable, donde la protección de la integridad física de los animales sea una prioridad.
El proyecto también establece rutas humanitarias de prelación para vehículos que transporten animales en pie ante situaciones de bloqueo o restricciones viales. Esta disposición técnica pretende evitar la inmovilización prolongada de los animales en condiciones adversas, fenómeno que incrementa el estrés y el riesgo de afectaciones severas en su salud. El acompañamiento de las autoridades será constante en estos escenarios excepcionales, brindando soporte logístico para que la movilización se reanude con prontitud, protegiendo así los activos pecuarios y garantizando la continuidad de la cadena de suministro alimentario.
Para incentivar el cumplimiento de estas disposiciones, la reglamentación contempla la creación de un reconocimiento anual para empresas, transportadores y funcionarios públicos destacados. Este estímulo busca fomentar una cultura de corresponsabilidad en el sector, premiando las mejores prácticas y el mejoramiento continuo de las condiciones técnicas. La meta del Ministerio es que estas directrices no solo sean cumplidas por obligación legal, sino que se integren como un estándar cultural de respeto y profesionalismo en el transporte de carga viva en el territorio nacional.
La actualización normativa es fruto de un trabajo articulado entre múltiples entidades estatales, incluyendo la Superintendencia de Transporte, la Policía Nacional, el SENA y la Fiscalía General de la Nación. Este esfuerzo conjunto asegura que la nueva regulación cuente con una visión integral, considerando los retos operacionales del transporte terrestre y las exigencias de seguridad vial. La propuesta refuerza además los procesos de formación especializada para conductores y tripulantes de embarcaciones, convirtiendo la capacitación en un requisito fundamental para quienes deseen operar en esta actividad económica específica.
El documento permanecerá publicado para la recepción de comentarios y observaciones por parte de gremios, productores y ciudadanos interesados hasta el 9 de julio. Este periodo de participación pública es vital para recoger aportes técnicos que enriquezcan la norma antes de su expedición definitiva. La ministra de Transporte, Mafe Rojas, invitó a todos los actores involucrados a participar en este proceso, subrayando que la construcción de un sector más técnico y seguro es una responsabilidad colectiva que requiere el consenso de todos los sectores productivos y sociales.
Con este proyecto, Colombia avanza hacia la consolidación de un sistema de transporte de animales que prioriza el bienestar sin descuidar la eficiencia productiva necesaria para el país. La implementación definitiva de estos lineamientos marcará un hito en la protección de los animales, transformando las prácticas obsoletas por procedimientos modernos basados en la evidencia científica y la ética. El Ministerio de Transporte reitera que el cumplimiento de esta futura regulación será objeto de vigilancia estricta para garantizar que el bienestar animal se respete de forma permanente.

