La Secretaría Distrital de la Mujer ha puesto en marcha una iniciativa estratégica para fortalecer a los medios comunitarios, alternativos y locales de Bogotá, convirtiéndolos en piezas fundamentales para la prevención de feminicidios. Esta acción busca que periodistas y comunicadores populares adopten un enfoque de género en sus narrativas, evitando la estigmatización de las víctimas, la reproducción de estereotipos y el tratamiento morboso de los hechos violentos.
El propósito central es que la información difundida contribuya a identificar señales tempranas de violencia, consolidar redes de apoyo y promover una reacción comunitaria oportuna. Esta labor se enmarca dentro del Programa de Transformaciones Culturales de la Secretaría, que aspira a consolidar diez redes de prevención antes de finalizar la actual administración. Según Angélica Pardo, líder de la Estrategia de Transformaciones Culturales, cuando una comunidad se capacita en reconocer riesgos, su rol cambia de la simple observación a la intervención preventiva para evitar tragedias.
La estrategia responde a la persistencia de tres comportamientos críticos que agravan el riesgo de feminicidio: narrativas mediáticas que revictimizan, entornos que minimizan las agresiones y una cultura que aún responsabiliza a las mujeres por no denunciar o abandonar relaciones violentas. En este sentido, el Distrito subraya que la prevención real debe ocurrir mucho antes de que el riesgo escale, atacando la normalización de conductas donde el control se confunde con amor o los celos con cuidado.
Como complemento a este esfuerzo pedagógico, se resalta el trabajo conjunto con otras entidades, como la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, para abordar el problema desde su raíz: el machismo. A través de la "Línea Calma" y la estrategia "Hombres al Cuidado", se busca que los hombres cuenten con un canal de escucha y atención psicoemocional para gestionar emociones como la ira o la frustración sin recurrir a la violencia, promoviendo una masculinidad corresponsable y libre de control.
La red de prevención no se limita a los medios, sino que integra activamente a familias, amistades, vecinos, administraciones de propiedad horizontal y líderes territoriales. El objetivo es romper el silencio que rodea las violencias cotidianas y comprender que el ciclo de agresión puede ser interrumpido si el entorno deja de normalizar ideas que subordinan la autonomía de las mujeres. La prevención se entiende, por tanto, como un proceso continuo de transformación social desde la base comunitaria.
La Secretaría de la Mujer hace un llamado a los comunicadores interesados en unirse a este esfuerzo para que se registren en su Sala de Prensa y accedan a contenidos, noticias y convocatorias oficiales. De este modo, la entidad busca expandir el alcance de la información sobre los derechos de las mujeres y la oferta institucional disponible en cada localidad. Esta alianza con los medios locales es vista como una herramienta poderosa para proteger la vida y dignificar la realidad de miles de bogotanas.
El enfoque institucional reconoce que los feminicidios no son hechos aislados, sino el desenlace de un proceso de violencia que comienza mucho antes de que ocurra el crimen. Por ello, transformar la cultura local se constituye como la forma más efectiva de garantizar que ninguna mujer enfrente sola la violencia. La consolidación de estas redes comunitarias es un pilar esencial en la agenda de seguridad y bienestar del Distrito para el presente periodo.
Finalmente, Bogotá reafirma que su compromiso con la equidad requiere un cambio profundo en la forma en que se gestionan los conflictos y se percibe la masculinidad en los entornos privados y públicos. Al integrar a los medios de comunicación y a los liderazgos ciudadanos en esta red, el Distrito busca que la prevención sea un ejercicio colectivo, constante y presente en cada rincón de la capital.

