Francia derrotó 3-1 a Senegal este martes 16 de junio, en el partido inaugural del Grupo I de la Copa Mundial de la FIFA 2026, disputado en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. El conjunto dirigido por Didier Deschamps ofreció un primer tiempo opaco y sin goles, pero reaccionó con autoridad en el complemento gracias a un doblete de Kylian Mbappé y un tanto de Bradley Barcola, en un partido marcado por la revancha histórica contra la selección que los eliminó en 2002.
El primer tiempo fue discreto para Francia y estuvo plagado de imprecisiones. Senegal sorprendió con la primera gran ocasión del partido: Nicolas Jackson recibió un pase filtrado, se fue al área y su remate de zurda pegó en el poste derecho de Mike Maignan, con el rebote saliendo fuera sin consecuencias. Ousmane Dembélé estuvo impreciso y sin desequilibrio durante todo el primer tiempo, mientras Mbappé no encontraba espacios ante una defensa africana muy organizada. Ambos equipos se fueron al descanso con el marcador 0-0, ante la frustración de un MetLife Stadium que esperaba a la última campeona del mundo en plena forma.
En el complemento, Francia salió transformada. Al minuto 66, Michael Olise encontró el pase filtrado perfecto entre las líneas senegalesas y Mbappé lo leyó antes que nadie, picó a las espaldas de Kalidou Koulibaly y definió de primera con la pierna derecha para abrir el marcador. El gol llegó tras varias ocasiones fallidas por parte de los galos, que en la segunda mitad mostraron el fútbol vertical y asociativo que se esperaba de ellos desde el inicio del encuentro ante los africanos.
Deschamps retiró a Dembélé y lanzó al campo a Bradley Barcola, extremo del PSG, en su debut mundialista. El ingreso fue inmediato en sus efectos: apenas dos minutos después de pisar el campo, al minuto 81, Barcola recibió un pase milimétrico de Adrien Rabiot en la diagonal, esperó la salida desesperada de Édouard Mendy y la picó por encima con una definición fría y precisa para el 2-0. La anotación, fruto de su primera acción relevante en el torneo, dejó prácticamente sentenciado el resultado en Nueva Jersey.
Senegal, sin embargo, no claudicó. Ibrahim Mbaye ingresó desde el banco y, al minuto 95, ejecutó una jugada individual de gran calidad: amago con la cintura, disparó y el balón se coló en la portería de Maignan para el 2-1. El tanto del descuento encendió las esperanzas senegalesas en los últimos instantes del partido, con el estadio dividido entre dos grandes aficiones que convirtieron el MetLife en un ambiente extraordinario durante el tramo final del encuentro.
La respuesta de Mbappé fue contundente. Apenas un minuto después del gol africano, al 96’, el delantero del Real Madrid recibió el balón en la frontal del área, se quitó la marca con un giro y soltó un disparo formidable que se incrustó en el ángulo superior para decretar el 3-1 definitivo. El tanto fue su gol número 14 en Copas del Mundo, una cifra que lo consolida como uno de los máximos anotadores de la historia del torneo con apenas 27 años y en lo que es solo su tercera participación mundialista.
El resultado se cerró 3-1 con el silbatazo del árbitro iraní-australiano Alireza Faghani, quien durante el partido también fue llamado por el VAR a revisar una caída de Mbappé dentro del área que decidió no cobrar como penalti, generando protestas del banco galo. Francia tomó así revancha del memorable 0-1 que Senegal le propinó en la inauguración del Mundial de Corea-Japón 2002, cuando los africanos eliminaron a la entonces campeona defensora en la fase de grupos sin que los europeos marcaran un solo gol en el torneo.
Con esta victoria, Francia se colocó como líder provisional del Grupo I con 3 puntos, en un sector que también integran Irak y Noruega. Los “Blues” cumplieron con el favoritismo y demostraron que, pese al mal primer tiempo, cuentan con la calidad individual para resolver los partidos en cualquier momento. Senegal, por su parte, sumó una derrota en su debut que complica su camino hacia la siguiente ronda, aunque mantiene pendientes dos compromisos ante Noruega e Irak que podrían rescatar su participación en el torneo.

