Japón goleó 4-0 a Túnez este sábado 20 de junio, en el partido de la segunda jornada del Grupo F de la Copa Mundial de la FIFA 2026, disputado en el Estadio Monterrey de Guadalupe, Nuevo León. El encuentro tuvo un valor histórico adicional: fue el partido número 1.000 en la historia de los Mundiales, y los Samurái Azules lo celebraron con una actuación de autoridad total. Daichi Kamada abrió el marcador al minuto 4, Ayase Ueda firmó un doblete y Junya Ito sumó el tercero para sellar una noche memorable para el fútbol asiático.
El inicio fue completamente asfixiante para Túnez. Apenas al minuto 4, Daichi Kamada cerró una jugada que nació por el sector derecho, con pase al medio y apertura hacia la izquierda, para definir con precisión y poner el 1-0. El gol se convirtió en el más rápido anotado por un jugador japonés en la historia de la Copa del Mundo, superando el registro que ostentaba Shinji Kagawa, quien había marcado al minuto 6 frente a Colombia en Rusia 2018. En los 10 primeros minutos, Japón ya había generado tres ocasiones claras de gol sobre el arco tunecino.
Al minuto 31, Ayase Ueda amplió la diferencia con un tiro cruzado que dejó sin opciones al portero tunecino, quien había evitado el segundo en los minutos previos con una intervención sobre la línea de gol. El tanto de Ueda fue celebrado con euforia por miles de aficionados japoneses que viajaron a Monterrey para acompañar a su selección, y que durante gran parte del encuentro fueron una notable mayoría en las gradas del estadio regio, adoptados además por la afición mexicana local que los apoyó con fervor.
Con el 2-0 al descanso, Japón salió al complemento con mayor control y fluidez. Túnez, que había destituido a su entrenador Sabri Lamouchi tras la goleada 5-1 sufrida ante Suecia en la primera jornada, estrenó en el banquillo al francés Hervé Renard, quien no logró encontrar respuestas tácticas para contener el dominio japonés. Al minuto 69, Junya Ito recibió una asistencia de Ueda, quien en esta ocasión cambió el rol de goleador por el de asistente, y definió con claridad para poner el 3-0 definitivo antes de los minutos finales.
Ueda completó su doblete personal al minuto 83 con una definición de cabeza al segundo poste que cerró el marcador en 4-0. La anotación desató el festejo japonés en el Estadio Monterrey y confirmó que los Samurái Azules llegaban al Mundial 2026 con una de sus mejores generaciones en la historia del torneo. El seleccionador Hajime Moriyasu declaró tras el partido que el equipo se había preparado para jugar de manera agresiva desde el inicio, sin enfocarse demasiado en el rival sino en su propio juego.
El partido quedó marcado también por la situación de Túnez fuera del campo. La destitución de Lamouchi después del primer partido y la llegada de Renard a horas del encuentro generó inestabilidad en el conjunto norteafricano, que en ningún momento pudo competir de igual a igual con una selección japonesa que ya había demostrado su nivel en el empate 2-2 ante Países Bajos en la primera jornada. El arquero tunecino respondió a varios remates adicionales para evitar que la goleada fuera aún más amplia.
Con esta victoria, Japón llegó a 4 puntos e igualó a Países Bajos en la cima del Grupo F, aunque por debajo en diferencia de goles. Túnez, en cambio, quedó eliminado matemáticamente del torneo tras acumular dos derrotas y sin anotar un solo gol en el Mundial 2026. El resultado también colocó a Suecia, con 4 puntos, en una posición complicada frente a Japón, con quien deberá medirse en la última jornada del grupo el jueves 25 de junio en Dallas.
La última fecha del Grupo F promete emociones máximas: Japón y Suecia se verán las caras en un duelo directo que podría decidir quién acompaña a Países Bajos en los dieciseisavos de final del torneo. Para los Samurái Azules, que no se clasificaban a octavos en Mundiales disputados en América desde Corea-Japón 2002, el triunfo ante Túnez los colocó a un paso de repetir esa hazaña en tierras norteamericanas.
