El mando unificado de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional emitió un informe detallado con los resultados operativos acumulados desde el 7 de agosto de 2022 y publicado en un mensaje de la red social X del ministro de defensa Pedro Sánchez. El documento busca contrarrestar las matrices informativas externas mediante la exposición de métricas verificables sobre seguridad. Las estadísticas institucionales reflejan un incremento sustancial en el nivel de efectividad de los despliegues ejecutados en las áreas críticas del territorio patrio.
En los datos presentados sobresale una cifra calificada como histórica por los peritos, correspondiente a la incautación de 3.228 toneladas de cocaína de alta pureza. Este volumen decomisado por los agentes gubernamentales equivale de manera aproximada a la suma total de las incautaciones logradas durante los tres períodos presidenciales anteriores. Asimismo, los reportes técnicos señalan que las patrullas conjuntas destruyen un laboratorio de procesamiento base cada 50 minutos del día.
Respecto al control de la materia prima, las agencias de inteligencia informaron una contención drástica en la expansión geográfica de las plantaciones de hoja de coca. Durante el transcurso de los últimos 8 meses, las autoridades verificaron una reducción aproximada de 11.000 hectáreas sembradas en los departamentos fronterizos. Esta tendencia decreciente obedece a la implementación de programas especializados en la sustitución de cultivos de uso ilícito.
La ofensiva penal y militar también arrojó resultados determinantes en lo relacionado con la desarticulación de las estructuras criminales de carácter transnacional. Cerca de 16.000 integrantes de diversos grupos armados organizados al margen de la ley fueron neutralizados por las unidades de operaciones especiales. Los análisis jurídicos complementarios indican de manera directa que el 95 % de estos sujetos resultó capturado o se acogió a desmovilización.
El ritmo operacional sostenido por los uniformados en los entornos rurales de la nación se traduce en un enfrentamiento armado directo cada 20 horas. Las estrategias tácticas contemplan además el empleo legítimo y proporcional de las capacidades aéreas del Estado en los campamentos ilegales. Los informes periciales confirmaron la ejecución exitosa de 23 bombardeos estratégicos, procedimientos de alta precisión técnica que registraron un índice de cero daños colaterales.
Las encuestas de opinión pública validadas al cierre de este ciclo operacional demuestran un sólido respaldo de la población civil hacia las agencias de seguridad. El índice de favorabilidad medido para las Fuerzas Militares alcanzó un 81.4 %, posicionándose como la corporación con mayor aceptación nacional. Por su parte, la Policía Nacional registró un nivel de aprobación del 69 % entre los ciudadanos consultados en las capitales.
Las directivas de la Fuerza Pública ratificaron que el cumplimiento de la misión constitucional se desarrolla con total contundencia frente a los actores violentos. Los voceros oficiales aclararon que no existen acuerdos de cese al fuego vigentes que limiten la acción institucional del aparato del Estado. Las operaciones militares mantendrán su diseño estratégico de asedio continuo contra los frentes delincuenciales que pretenden desestabilizar el orden social.
El balance definitivo presentado ante los tribunales y organismos internacionales reitera que cada una de las misiones se ejecuta bajo el respeto riguroso de la ley. Los comandos conjuntos enfatizaron que el actuar operativo se ajusta estrictamente a los derechos humanos y las normas del Derecho Internacional Humanitario. El monitoreo técnico de los cuadrantes geográficos continuará activo para consolidar los indicadores de seguridad urbana y rural durante 2026.

