“Este es un proyecto que ha sido clave para transformar al suroriente de Bogotá”: Director del IDU habla sobre el Cable Aéreo de San Cristóbal

 

Bogotá avanza hacia la recta final de uno de los proyectos de movilidad más esperados para el sur oriente de la ciudad: el TransMiCable de San Cristóbal. La obra, liderada por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), busca conectar a miles de habitantes de zonas de ladera con el sistema integrado de transporte de la capital, reduciendo significativamente los tiempos de desplazamiento hacia otros puntos de la ciudad y mejorando la calidad de vida de la comunidad que habita en esta localidad histórica del sur oriente bogotano, marcada por las dificultades de movilidad propias de su topografía.

El proyecto, que durante años estuvo rezagado en su ejecución, fue retomado por la actual Administración Distrital en enero de 2024, momento en el que registraba apenas un 5 % de avance general en sus obras civiles. Desde entonces, el IDU ha concentrado esfuerzos técnicos, administrativos y financieros para acelerar el cronograma de obras, con el propósito de entregar a los habitantes de San Cristóbal un sistema de transporte por cable que transforme su movilidad cotidiana y reduzca la dependencia de rutas alternas más largas, costosas e inseguras, especialmente en horas de alta demanda.

El sistema contempla tres estaciones, 21 torres y un puente peatonal, distribuidos a lo largo de 2,87 kilómetros, en un esquema pensado para movilizar a miles de pasajeros diariamente entre los barrios altos y el resto de la ciudad. Su entrada en funcionamiento beneficiará de manera directa a cerca de 400.000 personas del área de influencia, en una de las zonas con mayores dificultades topográficas y menor cobertura histórica de transporte público formal dentro del territorio urbano de la capital colombiana, según los cálculos del propio Instituto de Desarrollo Urbano.

Las obras se encuentran hoy en su etapa final de construcción, con avances importantes en los sistemas electromecánicos, eléctricos y de operación que resultan indispensables para garantizar el funcionamiento seguro de las cabinas. En los últimos meses, el proyecto ha superado hitos clave como el izaje de las torres, el tendido del cable y la instalación de las unidades que transportarán a los usuarios una vez el sistema entre en operación comercial dentro del territorio capitalino, según el reporte técnico más reciente entregado por la entidad distrital encargada de la obra.

De cara a esta etapa decisiva, el sistema se prepara para iniciar pruebas operativas que permitirán verificar el correcto funcionamiento de motores, cabinas y subestaciones eléctricas antes de su puesta en marcha definitiva. Estas pruebas representan uno de los últimos pasos técnicos previos a la habilitación del servicio para los habitantes de San Cristóbal, quienes esperan desde hace varios años contar con una alternativa de transporte que conecte de forma directa su territorio con el resto del sistema integrado de la ciudad y reduzca de manera notable sus tiempos de viaje diarios.

Jhonatan Rojas - Director de Revista Impacta entrevista a Orlando Molano - Director del Instituto de Desarrollo Urbano, en medio de la recta final de las obras del TransMiCable San Cristóbal, para conocer en detalle el avance de la construcción, el cronograma de pruebas técnicas, el proceso de asignación del operador del sistema y los beneficios concretos que tendrá esta importante obra para los habitantes de esta localidad bogotana, una vez entre en pleno funcionamiento, en los próximos meses, tras varios años de espera y de retrasos en su ejecución.

Director Impacta. ¿Cómo va el porcentaje de avance en las obras del cable aéreo de San Cristóbal y en qué fase se encuentran actualmente?
Orlando Molano. El proyecto TransMiCable San Cristóbal registra un avance general de contrato del 90,32 %, con corte al 8 de junio de 2026. Vale la pena recordar que esta Administración recibió la obra en enero de 2024 con apenas un 5 % de ejecución, lo que demuestra el ritmo que se ha logrado imprimir en los últimos años. Actualmente, las obras se encuentran en su etapa final de construcción y adecuación de infraestructura, con avances significativos en los sistemas electromecánicos, eléctricos y de operación que permitirán la puesta en marcha del sistema en los próximos meses para beneficio de la comunidad.

D.I. ¿En qué fase se encuentran específicamente las tres estaciones del proyecto?
O.M. En cuanto a las estaciones, la Estación 20 de Julio presenta un avance del 91 %; la Estación La Victoria, del 88 %; y la Estación Senderos de Altamira, del 92 %. Además de estas tres estaciones, el proyecto contempla la construcción de 21 torres, un puente peatonal y la adecuación de 17.800 metros cuadrados de espacio público y zonas verdes, componentes que hacen parte integral de la obra y que también avanzan de manera simultánea en su etapa final de construcción, dentro del cronograma técnico previsto por el Instituto para esta última fase del proyecto en San Cristóbal.

D.I. ¿En qué momento se verán las primeras pruebas de funcionamiento de las cabinas del cable aéreo?
O.M. El proyecto ha alcanzado importantes hitos constructivos y actualmente avanza hacia la fase de pruebas operativas. Entre junio y julio de 2026 se realizarán las pruebas del motor y el rodamiento de las cabinas, una etapa fundamental para verificar el correcto funcionamiento de todo el sistema antes de su entrada en operación comercial. Estas pruebas son determinantes porque permiten garantizar la seguridad y la confiabilidad del servicio que recibirán los usuarios, por lo que el equipo técnico del IDU realiza un seguimiento permanente a cada uno de los procedimientos programados para esta etapa decisiva del proyecto de cable aéreo.

D.I. ¿Qué otros hitos se han cumplido recientemente en el cronograma de instalación del sistema?
O.M. En abril de 2026 finalizó el montaje y la calibración de las subestaciones eléctricas que energizan las tres estaciones. En marzo culminó la instalación de las 148 cabinas en el parqueadero de la estación Senderos de Altamira y, en febrero, se completó la primera fase de pruebas del cable y alineación de cabinas en las tres estaciones del sistema. Asimismo, entre noviembre y diciembre de 2025 se realizó el tendido y empalme del cable, mientras que en octubre de ese mismo año concluyó el izaje de las 21 torres que sostienen toda la estructura del proyecto de cable aéreo.

D.I. ¿Quién estará a cargo de la asignación del operador y cuáles serán las características técnicas definitivas del sistema?
O.M. La selección y contratación del operador del sistema está a cargo de TransMilenio, entidad responsable de la fase operativa una vez concluya la construcción que lidera el IDU. En términos técnicos, el proyecto contará con 2,87 kilómetros de longitud, tres estaciones, 21 torres y un puente peatonal, una infraestructura pensada para integrarse de manera directa al sistema de transporte público de la capital y ofrecer una alternativa eficiente, segura y moderna a los habitantes de la localidad de San Cristóbal, en el sur oriente de Bogotá, una vez culminen todas las pruebas técnicas correspondientes a esta etapa final.

D.I. ¿Qué beneficios concretos tendrá el cable aéreo para los habitantes de San Cristóbal una vez entre en funcionamiento?
O.M. Una vez entre en funcionamiento, el sistema beneficiará a cerca de 400.000 personas del área de influencia en la localidad de San Cristóbal. Tendrá capacidad para movilizar hasta 4.000 pasajeros por hora por sentido y alrededor de 34.000 pasajeros al día, lo que representa un cambio significativo en la oferta de transporte de la zona. Además, reducirá los tiempos de desplazamiento en un 72 %, pasando de aproximadamente 35 a 10 minutos, un beneficio directo para la calidad de vida, la productividad diaria y la economía de miles de familias de esta localidad bogotana, de cara a su entrada en operación.

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