Un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudió el miércoles 24 de junio el centro-norte de Venezuela en apenas 39 segundos, desencadenando la peor tragedia natural del país en más de un siglo. Con corte a este viernes 26 de junio, el balance oficial asciende a más de 920 muertos y cerca de 3.000 heridos, mientras más de 50.000 personas permanecen desaparecidas, según confirmó el jefe de ayuda humanitaria de la ONU, quien advirtió que la cifra de fallecidos aumentará considerablemente.
El primer sismo tuvo su epicentro a 24 kilómetros al este-noreste de San Felipe, estado Yaracuy, a las 18:04 hora local. Apenas 39 segundos después llegó el movimiento principal de magnitud 7,5, a solo 10 kilómetros de profundidad, una condición que amplificó notablemente su poder destructivo al ser un sismo superficial. El Servicio Geológico de Estados Unidos emitió una alerta PAGER ROJA y estima que el número final de muertos podría oscilar entre 10.000 y 100.000, dado el tipo de construcciones vulnerables y la densidad urbana de las zonas afectadas.
La zona más golpeada es el estado costero de La Guaira, donde más de 100 edificios colapsaron y las labores de rescate avanzan entre escombros con familias que buscan a sus seres queridos con sus propias manos. En Caracas, barrios orientales como Los Palos Grandes y Altamira reportaron derrumbes con víctimas fatales. El ministro del Interior Diosdado Cabello confirmó al canal estatal que la magnitud de los daños supera lo previsto inicialmente.
El aeropuerto de Maiquetía permanece cerrado por graves daños estructurales, complicando la llegada de ayuda humanitaria. La presidenta encargada Delcy Rodríguez declaró el estado de emergencia nacional, calificó a La Guaira como zona de desastre y anunció este viernes la militarización del estado costero ante reportes de saqueos en Catia La Mar. También suspendió las clases y todas las actividades no esenciales en los días siguientes al doblete sísmico.
Colombia fue uno de los primeros países en llegar al terreno. A las 7 a.m. del viernes 26 aterrizó en Maiquetía el equipo USAR COL-1, compuesto por 63 especialistas, cuatro equipos caninos y 12 toneladas de equipos de búsqueda y rescate. España desplegó 59 militares de la Unidad Militar de Emergencias con ocho unidades caninas, aterrizando en Valencia ante el cierre de Caracas. El Salvador, México, Perú, República Dominicana, Catar y Turquía también tienen equipos en camino o ya operando en las zonas afectadas.
El general Kevin J. Jarrard, del Comando Sur de los Estados Unidos, llegó personalmente a Caracas para supervisar las operaciones de rescate. Trump describió la situación como de “un número devastador de muertos”. La Corporación Andina de Fomento (CAF) anunció la creación de un fondo especial para la reconstrucción de Venezuela, en lo que representa uno de los mayores compromisos financieros multilaterales de asistencia para el país en su historia reciente.
El terremoto dejó víctimas extranjeras confirmadas: al menos 5 españoles muertos y 119 desaparecidos, 9 portugueses fallecidos y 56 sin localizar, 2 brasileños muertos, 2 ciudadanos chinos fallecidos y un ítalo-venezolano muerto en La Guaira. La Federación Venezolana de Fútbol confirmó la muerte de dos jugadores activos y un miembro del cuerpo técnico de la selección de fútbol playa.
Más de 300 réplicas se han registrado desde el sismo principal, prolongando el miedo en una población que duerme en las calles o en carpas improvisadas cerca de los edificios evacuados. El desgarrador testimonio de Mateo, un niño de 7 años rescatado con vida entre los escombros, se convirtió en símbolo de la tragedia y de la esperanza. Colombia y el mundo acompañan a Venezuela en lo que ya es su mayor desafío humanitario en décadas, mientras los equipos de rescate trabajan contra el tiempo bajo los escombros.

