El Distrito promueve ruta de inclusión productiva para mujeres de la economía informal

 

El Instituto para la Economía Social lidera una nueva estrategia de inclusión productiva en la capital orientada a transformar las condiciones de vida de las trabajadoras independientes. La entidad distrital dio inicio formal al programa de Técnico Laboral en Mercadeo y Ventas, una iniciativa dirigida a favorecer en su primera etapa a 16 mujeres vinculadas al comercio informal. Este proyecto de formación técnica se ejecuta en alianza con Kuepa Educación y cuenta con el respaldo del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

El diseño del programa contempla un esquema de becas completas que busca mitigar las barreras de permanencia educativa y asegurar la culminación exitosa del proceso de aprendizaje. Durante la etapa teórica, las beneficiarias seleccionadas contarán con un incentivo económico mensual equivalente al 75% de un salario mínimo legal vigente. Este subsidio financiero busca garantizar el sustento de sus hogares mientras las estudiantes asisten a las aulas, evitando que deban abandonar las jornadas de capacitación para retornar a las ventas callejeras.

La intensidad horaria de la fase académica comprende un total de 360 horas de formación presencial, las cuales se dictan de lunes a viernes durante la jornada de la mañana. Una vez culminada la etapa lectiva, las estudiantes iniciarán un periodo de 6 meses de prácticas laborales en contextos reales del mercado corporativo contemporáneo. Los promotores realizarán un proceso de acompañamiento y seguimiento personalizado para vincular de forma directa a las participantes con un rendimiento destacado en vacantes de grandes empresas y firmas multinacionales.

“El acceso a la formación es una de las herramientas más poderosas para mejorar las condiciones de vida”, argumentó Catalina Arciniegas, directora general del Instituto para la Economía Social. La funcionaria destacó que la adquisición de competencias comerciales y administrativas dota a las trabajadoras de las herramientas necesarias para estructurar modelos de negocio sostenibles. El plan de estudios busca que las beneficiarias desarrollen habilidades técnicas aplicadas a la gestión de inventarios, servicio al cliente y estrategias de fijación de precios competitivos.

De manera complementaria, las mujeres seleccionadas recibirán una preparación intensiva en herramientas digitales avanzadas a través de los programas especializados Social Tech y Avanzatech, liderados por el Gobierno Nacional. Esta inyección de conocimiento tecnológico busca reducir la brecha digital de género y capacitar a las vendedoras en el uso productivo de plataformas de comercio electrónico. Aprender a administrar canales digitales de pago y diseñar estrategias de mercadeo virtual incrementará de forma inmediata la competitividad de sus unidades productivas independientes.

Los censos y análisis demográficos adelantados por el instituto identificaron una población de 7.840 mujeres ejerciendo ventas informales en los diferentes corredores comerciales de la capital. Los registros técnicos encienden las alarmas al detallar que 1.242 de estas trabajadoras corresponden a jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 28 años. Estas cifras estadísticas evidencian la urgencia institucional de estructurar rutas de atención integral con un marcado enfoque de género que faciliten el tránsito hacia la formalidad económica.

Esta primera cohorte académica forma parte de la oferta global de capacitación de la entidad, diseñada para responder a las necesidades de los vivanderos de las plazas de mercado y sus familias. El portafolio de servicios gratuitos abarca programas de bachillerato flexible, cursos certificados en manipulación higiénica de alimentos, talleres de orientación ocupacional y formación en habilidades blandas. Las autoridades informaron que las personas interesadas en postularse a las próximas convocatorias vigentes pueden gestionar su inscripción a través de los canales virtuales institucionales.

Finalizando la presentación de esta ruta de inserción laboral, los testimonios de las participantes coinciden en que estas oportunidades siembran confianza para potenciar sus proyectos independientes. Disponer de un soporte presupuestal y tecnológico continuo blinda el proceso de aprendizaje frente a las contingencias del entorno macroeconómico actual. Con un esquema de cooperación público-privada robusto, Bogotá avanza en la consolidación de redes de equidad social, demostrando que la educación técnica aplicada constituye el motor principal para erradicar la segregación económica urbana.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente