Colombia y Portugal empataron 0-0 este sábado 27 de junio, en el Hard Rock Stadium de Miami, en el cierre del Grupo K del Mundial 2026. El resultado, que muchos analistas consideraron el más apasionante cero a cero del torneo, dejó a Colombia como líder del grupo con 7 puntos por encima de Portugal, que suma 5 y avanza como segundo clasificado. La Tricolor, dirigida por Néstor Lorenzo, se convirtió así en la primera selección colombiana en cerrar la fase de grupos de un Mundial como líder indiscutida de su sector.
El partido fue un encuentro de alto nivel técnico en el que ambas selecciones se anularon mutuamente durante gran parte del encuentro. Colombia apostó por su habitual propuesta de presión alta con Luis Díaz y James Rodríguez como referentes creativos, mientras Portugal intentó encontrar a Cristiano Ronaldo en profundidad con los envíos precisos de Bruno Fernandes. La primera media hora fue táctica y sin ocasiones claras, con los dos mediocampos disputando cada centímetro del campo de Miami.
Al minuto 35, Davinson Sánchez conectó un potente cabezazo tras un tiro de esquina que por milímetros quedó fuera de lugar, en la mejor ocasión de la primera parte para Colombia. La revisión del VAR fue precisa: el central colombiano estaba adelantado antes del balón. Portugal respondió con un intento de Ronaldo al 41 que rozó el poste izquierdo de Camilo Vargas, en una acción que dejó al estadio conteniendo la respiración. Con el 0-0 al descanso, el partido prometía mucho para la segunda parte.
El complemento mantuvo el mismo nivel de intensidad. Luis Díaz generó la mejor ocasión clara de todo el encuentro al minuto 67, cuando encaró a la defensa portuguesa en solitario y definió con la zurda, pero el arquero Diogo Costa reaccionó con una estirada espectacular para desviar a córner. Ronaldo también respondió con un remate de media vuelta al 74 que Vargas resolvió con los pies, en otra de las jugadas que mantuvieron al público del Hard Rock Stadium en tensión constante durante los 90 minutos del encuentro.
Los últimos 15 minutos fueron de ida y vuelta con ambos equipos buscando el gol de la victoria. Néstor Lorenzo ingresó a Jhon Arias y Cucho Hernández para dar mayor profundidad al ataque, mientras Roberto Martínez apostó por Rafael Leão y Bernardo Silva para generar desequilibrio por las bandas. Ninguno de los cambios logró romper la paridad, aunque Colombia tuvo la última ocasión al minuto 90+3 con un remate de Arias que el arquero portugués atrapó sin complicaciones.
El empate fue suficiente para que Colombia liderara el grupo gracias al resultado cruzado con RD Congo, que ganó 3-1 a Uzbekistán en el otro partido del Grupo K. La Tricolor cerró la primera fase con el mejor registro de su historia mundialista: 7 puntos, 4 goles a favor y 1 en contra, y sin haber conocido la derrota en ninguno de los tres encuentros disputados. James Rodríguez, que cumplió su cuarta participación en una Copa del Mundo, completó 75 minutos en Miami con una actuación discreta que los analistas interpretaron como el efecto del desgaste acumulado en la primera fase.
El cruce de dieciseisavos de final de Colombia será ante Ghana, tercero del Grupo L, el viernes 3 de julio en el estadio de Kansas City. Para la Tricolor, el partido representa la primera eliminatoria directa desde que alcanzara los cuartos de final en Brasil 2014. La expectativa en Colombia es enorme: el equipo llega como líder de grupo, invicto y con el nivel más alto que ha mostrado en la historia de sus participaciones mundialistas. El reto de Lorenzo será mantener el equilibrio y no perder la esencia que llevó al equipo hasta este punto del torneo.
Portugal, con 5 puntos en el segundo lugar del Grupo K, enfrentará en dieciseisavos al segundo del Grupo L, que resultó ser Croacia, el viernes 3 de julio en el BMO Field de Toronto. Para Cristiano Ronaldo, que llegó al partido sin anotar desde la goleada 5-0 sobre Uzbekistán, la eliminatoria directa representa la última oportunidad de escribir el capítulo definitivo de su historia en los Mundiales. A sus 41 años, el capitán portugués sabe que Toronto podría ser su última parada en una Copa del Mundo, lo que lo convierte en uno de los protagonistas más vigilados de los dieciseisavos de final.

