El Consejo Nacional Electoral proclamó este miércoles 24 de junio de 2026 a Abelardo de la Espriella como presidente electo de Colombia para el periodo 2026-2030, tras concluir la audiencia de escrutinio nacional que revisó los resultados de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio. La declaratoria, presidida por el presidente del CNE, Cristian Quiroz, pone punto final jurídico al proceso electoral y convierte a De la Espriella en el sucesor oficial de Gustavo Petro en la Casa de Nariño a partir del 7 de agosto.
El escrutinio nacional confirmó las cifras del preconteo con una precisión histórica: la coincidencia entre ambos procesos fue del 99,9%, equivalente a una diferencia del 0,0015% del total de tarjetones. Lejos de reducirse la ventaja de De la Espriella, el escrutinio le sumó votos adicionales: la cifra oficial quedó en 12.960.166 sufragios, frente a 12.708.312 de Iván Cepeda, lo que establece una diferencia definitiva de 251.854 votos entre los dos candidatos.
El voto del exterior resultó determinante para la distancia final. Según los formularios E-26 revisados por jueces y notarios, De la Espriella obtuvo 390.974 votos en el exterior, frente a 213.131 de Cepeda. Sin los colombianos residentes fuera del país, la brecha entre los dos candidatos se habría apretado a aproximadamente 70.000 votos, lo que ilustra el peso decisivo que tuvo la diáspora colombiana en el resultado final de la segunda vuelta.
El Pacto Histórico, que había anunciado la radicación de 57.000 reclamaciones, desistió de presentarlas durante la audiencia de escrutinio nacional luego de que el excandidato Iván Cepeda reconoció formalmente la derrota. La abogada Martha Bolívar, vocera legal de la campaña ante el CNE, confirmó que aceptarían el triunfo de De la Espriella y que no presentarían más observaciones en la instancia final del proceso electoral.
El CNE también negó la reclamación del Pacto Histórico que pedía que los votos del exterior no fueran validados con las actas avaladas por los cónsules colombianos, sino enviados físicamente a Bogotá para su revisión presencial. La decisión respaldó el procedimiento histórico para los votos del exterior y cerró uno de los últimos frentes de cuestionamiento que el movimiento de Cepeda mantenía abiertos.
La declaratoria del CNE fue acompañada del respaldo del Centro Carter, que concluyó que el sistema electoral de la segunda vuelta “demostró ser confiable, transparente y trazable”, en un concepto que refuerza la legitimidad internacional del proceso. El expresidente Álvaro Uribe confirmó que el Partido Centro Democrático se declara partido de gobierno, mientras que Gustavo Petro anunció el inicio del proceso de empalme con el presidente electo.
La credencial que acredita oficialmente a De la Espriella como mandatario electo será entregada en un acto formal que el CNE programó para los próximos días, poniendo el sello definitivo a una carrera electoral que se definió por menos de 252.000 votos en un universo de más de 26 millones de participantes. La proclamación lo convierte en el primer presidente colombiano surgido de un movimiento completamente por fuera del bipartidismo y las coaliciones políticas tradicionales del país.
Con la proclamación formal que se hará mañana con la entrega de credenciales a De la Espriella y Restrepo, Colombia cierra el ciclo electoral más tenso y participativo de su historia reciente y abre 46 días de empalme antes del 7 de agosto. De la Espriella llega a la Presidencia con el respaldo más alto jamás obtenido por un candidato de derecha en segunda vuelta colombiana, y con el desafío de gobernar un país partido casi a la mitad en las urnas, donde más de 12,7 millones de ciudadanos eligieron un proyecto distinto al que ahora dirigirá al país.

