La voz de miles de habitantes de la capital de la República hizo historia en el desarrollo del sistema de transporte masivo. La Empresa Metro de Bogotá anunció de forma oficial la elección definitiva de los nombres para 3 de las estaciones de la Línea 1, las cuales permanecían bajo un proceso de consulta pública. La estrategia de participación ciudadana permitió a los usuarios apropiarse de la infraestructura que transformará la movilidad urbana a lo largo de los diferentes corredores viales.
Durante más de 1 mes, los bogotanos se conectaron masivamente para postular sus preferencias utilizando la herramienta tecnológica Chatico, el asistente virtual de la Alcaldía Mayor de Bogotá. El canal digital distrital, sumado a la página web institucional del gobierno local, sirvió como soporte técnico para garantizar la transparencia en el procesamiento de los datos. El ejercicio democrático arrojó un consolidado final de 44.145 votos registrados, evidenciando un alto compromiso civil con el megaproyecto ferroviario.
El balance pormenorizado de las urnas virtuales determinó que la Estación 3, ubicada en el suroccidente, recibirá formalmente el nombre de Ciudad Kennedy. Esta opción obtuvo un respaldo específico de 6.269 sufragios, de un universo total de 15.142 votos depositados por la comunidad para ese punto. Por su parte, la Estación 4 fue bautizada de manera oficial como Timiza, alcanzando la máxima votación de la jornada con 9.601 respaldos de 14.587 posibles.
La última estructura sujeta al mecanismo de participación digital fue la Estación 10, la cual pasará a llamarse formalmente Santa Isabel. La alternativa ganadora obtuvo un total de 7.710 votos, imponiéndose de forma clara en el escrutinio técnico sobre las demás propuestas del sector. Las autoridades explicaron que la nomenclatura de los 12 puntos restantes de la línea ferroviaria responde de forma directa a hitos geográficos del entorno o a la correspondencia con TransMilenio.
Dentro del trazado general de la megaobra, las primeras terminales recibieron las denominaciones técnicas y urbanas de Gibraltar, Portal Américas, Hospital de Kennedy y Avenida Boyacá. El diseño de la red de transporte continúa hacia el oriente de la geografía capitalina integrando los puntos denominados Puente Aranda, SENA y Hospital (HOMI). Asimismo, los usuarios se movilizarán a través de los nodos de transbordo de la Avenida Jiménez, Calle 45, Calle 63 y la Calle 72.
La empresa estatal aclaró que la Estación 7, concebida originalmente como un nodo estratégico de integración física con el sistema de buses, carece aún de denominación definitiva. Las directivas distritales programarán más adelante un procedimiento técnico conjunto con las autoridades de TransMilenio para unificar los criterios de identidad visual de la infraestructura. Con este avance, 15 de los 16 puntos de parada de todo el sistema elevado ya cuentan con su bautizo legal definitivo.
Los reportes de ingeniería civil de la Empresa Metro de Bogotá confirman que la megaobra avanza con paso firme dentro de los cronogramas establecidos. Con un corte técnico preciso al 31 de mayo de 2026, la construcción de la Línea 1 registra un progreso físico global equivalente al 78.69 %. Las obras de pilotaje, cimentación y montaje de vigas en U se ejecutan de forma continua a lo largo de los 24 kilómetros de trazado.
El éxito de la convocatoria virtual ratifica la relevancia de involucrar a las comunidades en la gestión de los proyectos de infraestructura pública de alto impacto. La definición de los nombres de las estaciones fortalece el sentido de pertenencia y mitiga los impactos sociales derivados de las intervenciones viales en los barrios. El porvenir de la movilidad sostenible en Bogotá se edifica sobre la base de una planeación rigurosa acompañada por el respaldo de la ciudadanía.
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Bogota
