Iván Cepeda se pronunció este domingo ante sus seguidores tras conocerse los resultados del preconteo de la Registraduría Nacional, que dan el triunfo a Abelardo de la Espriella con una diferencia inferior a un punto porcentual. El candidato del Pacto Histórico reconoció el preconteo “como un dato que es aún no oficial ni vinculante” y anunció que esperará al resultado final del escrutinio oficial , abriendo así un capítulo de tensión postelectoral en el proceso más reñido de la historia reciente de Colombia.
“Hemos llegado a esta última instancia con la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana”, afirmó Cepeda en su primer discurso tras los resultados del preconteo. El candidato habló ante miles de seguidores que aguardaban su pronunciamiento, en un ambiente cargado de incertidumbre por la estrechez del margen que separa a los dos candidatos: menos de un punto porcentual con el 99,99% del conteo rápido completado.
El anuncio más contundente de la noche fue la impugnación. Cepeda confirmó que “abogados están procediendo a impugnar 33.000 mesas en todo el país” y llamó a su dispositivo de vigilancia electoral a estar atento al escrutinio de cada una de las mesas, sus actas y sus resultados. Esta decisión convierte el proceso de escrutinio oficial, que adelantarán en los próximos días las comisiones de jueces de la República, en el nuevo campo de batalla entre las dos campañas.
En Corferias, en Bogotá, se reportó fila de abogados tras el llamado de Cepeda , una imagen que grafica la magnitud del operativo jurídico que el Pacto Histórico activó en cuestión de minutos después del pronunciamiento de su candidato. La movilización de abogados hacia los puntos de escrutinio se suma al llamado que Cepeda hizo a sus testigos electorales de mantenerse activos durante todo el proceso de verificación de actas.
Pese al tono combativo del anuncio de impugnación, Cepeda cuidó de diferenciarse de posturas que pudieran interpretarse como desconocimiento de la democracia. “Lo hemos afirmado: el Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, todos nuestros dirigentes, somos demócratas, lejos de nosotros el autoritarismo y la arbitrariedad”, sostuvo en su discurso. Esta declaración apunta a despejar comparaciones con otros procesos latinoamericanos donde los perdedores desconocieron los resultados sin presentar pruebas ante las instancias competentes.
El candidato también lanzó un mensaje político de largo alcance hacia las conquistas del Gobierno saliente. “No vamos a permitir, lo decimos con claridad, haciendo uso de la fuerza de la democracia, de la movilización y de la acción política que retrocedan las conquistas sociales que hemos construido en estos años en Colombia”, afirmó Cepeda. Este fragmento de su discurso marca el tono de lo que será la oposición del Pacto Histórico al Gobierno de Abelardo de la Espriella.
El presidente Gustavo Petro también se pronunció tras el cierre del preconteo. El mandatario pidió “tranquilidad entre la ciudadanía, por favor” y describió la situación como el claro reflejo de “un país partido por la mitad” , una lectura que coincide con los números: más de 12,7 millones de colombianos votaron por Cepeda y cerca de 13 millones por De la Espriella, dejando al país en una división casi perfecta que el nuevo Gobierno deberá enfrentar desde el primer día.
Al día siguiente de las elecciones, Cepeda declaró que no existían “irregularidades de dimensiones suficientes para hablar de fraude” , una declaración que cierra el ciclo de tensión postelectoral inmediata y que marca una diferencia relevante frente al comportamiento que tuvo el Pacto Histórico tras la primera vuelta del 31 de mayo, cuando tanto Petro como Cepeda cuestionaron el preconteo sin presentar pruebas. Esta vez, el candidato eligió el camino jurídico sobre el desconocimiento político.

