Tras conocerse los resultados del preconteo de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026, que dieron como ganador a Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda, Bogotá vivió una noche de tensión marcada por disturbios en las localidades de Kennedy y Usme. La Fuerza Pública intervino en ambas zonas para recuperar el orden, mientras el alcalde Carlos Fernando Galán y el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, monitorearon la situación desde el Puesto de Mando Unificado Distrital.
Según informó el alcalde Galán en X, los focos más críticos se registraron al lado del Portal Américas, en la avenida Ciudad de Cali con Villavicencio, donde se presentaron disturbios con quema de llantas y bloqueos viales. En Usme, encapuchados intentaron atacar la estación de Policía de Monteblanco, lanzando objetos contundentes contra los uniformados y también contra buses del sistema de transporte SITP.
De acuerdo con el secretario Quintero, un grupo de personas que portaba objetos contundentes e incendiarios atacó las estaciones de Policía de Usme y Kennedy, así como otras infraestructuras de movilidad de la ciudad. Durante los disturbios, un integrante del equipo de Diálogo de la Alcaldía Mayor resultó agredido físicamente por los manifestantes, hecho que obligó a suspender la etapa de concertación pacífica prevista en el Decreto 053 de 2023 y a solicitar la intervención directa de la Fuerza Pública.
El punto más crítico de la jornada se registró en Usme, donde más de 300 personas bloquearon el Puente de la Dignidad, el sector de Yomasa y La Marichuela, afectando a decenas de personas en medio de los enfrentamientos con las autoridades. En La Marichuela, encapuchados intentaron saquear establecimientos comerciales y prender fuego a la estación de Policía de Monteblanco, lo cual fue controlado por las autoridades alrededor de las 11:29 de la noche.
En paralelo a los focos violentos, también se desarrollaron concentraciones de carácter pacífico en otros puntos de la capital. Simpatizantes del candidato del Pacto Histórico se reunieron desde horas de la tarde en la entrada de la Universidad Nacional, sobre la calle 26, y desde allí se desplazaron hacia la Plaza de Bolívar, donde, según reportó el alcalde Galán, se presentaron afectaciones menores antes de que la concentración comenzara a dispersarse sin mayores incidentes adicionales.
Las movilizaciones generaron un impacto significativo sobre el sistema de transporte masivo de la ciudad. TransMilenio cerró de manera preventiva 23 estaciones en distintas troncales, entre ellas el Portal Américas y el Portal Banderas, mientras los desvíos operativos, la cancelación de servicios de alimentación y los retornos activados en varios corredores dejaron un total aproximado de 183.000 usuarios afectados durante la extensa jornada nocturna.
Siendo las 00:53 horas, el secretario Quintero entregó un balance que calificó como satisfactorio, dado el nivel de tensión que vivió la ciudad durante la noche. El funcionario destacó el trabajo de los servidores públicos del Distrito desplegados en terreno, los Puestos de Mando Unificados locales, la Mesa de Servicios y el Puesto de Mando Integral. En su mensaje en X, también subrayó la fortaleza institucional demostrada y reiteró que la ciudad reportaba tranquilidad a esa hora de la madrugada.
El alcalde Galán cerró su comunicado con un mensaje de unidad nacional, recordando que “mañana seguimos siendo todos colombianos” y que desde Bogotá no se pararía de trabajar por la ciudad y por el país. Con esa declaración, la Administración Distrital buscó poner punto final a una noche intensa y proyectar un mensaje de estabilidad institucional, el mismo día en que el país eligió al sucesor de Gustavo Petro en la Presidencia de la República para el periodo 2026-2030.

