La economía de Bogotá registró un desempeño superior al promedio nacional durante 2 trimestres consecutivos de 2025, con crecimientos de 3,1% en el segundo trimestre y 4,6% en el tercero, según datos del DANE. En ambos períodos, la capital superó en 1 punto porcentual al total nacional, que registró 2,1% y 3,6% respectivamente. Este comportamiento sostenido evidencia que Bogotá está liderando la recuperación económica del país, con mayor actividad empresarial, dinamismo en sectores clave y condiciones más favorables para la generación de empleo.
Gabriel Angarita, director de Estudios Económicos de la Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá, destacó la calidad del crecimiento registrado. “El crecimiento de Bogotá tiene una señal clara de calidad: está apalancado en sectores con alto efecto multiplicador como la construcción y en actividades que sostienen el consumo y los servicios. Esto no solo impulsa el PIB en el corto plazo, sino que fortalece la inversión, el empleo y la estabilidad económica en el mediano plazo, que es donde realmente se consolida el bienestar de los hogares”, afirmó el funcionario, subrayando la solidez estructural del desempeño económico capitalino.
El dato más contundente del período se registró en el sector de la construcción. En el tercer trimestre de 2025, este sector creció 7,5% en Bogotá, mientras que a nivel nacional continuó en terreno negativo con una caída de -1,9%. Esta diferencia de 9,4 puntos porcentuales representa el mayor diferencial sectorial registrado en el período analizado. En el segundo trimestre, aunque la construcción también cayó en Bogotá (-1,1%), la contracción fue significativamente menor que la registrada a nivel nacional (-3,6%), evidenciando mayor resiliencia de la capital frente al ciclo adverso del sector.
La reactivación de la construcción en Bogotá tiene efectos concretos que trascienden el indicador estadístico. La mayor ejecución de obras y proyectos en la ciudad impacta directamente la generación de empleo y dinamiza sectores encadenados como materiales de construcción, transporte y servicios asociados. Este efecto multiplicador es precisamente el que el director Angarita identifica como una de las características más valiosas del crecimiento bogotano, pues convierte la expansión del PIB en mejoras tangibles para los hogares que dependen de estas cadenas productivas para su sustento cotidiano.
En el segundo trimestre, el comercio y el transporte crecieron 7,0% en Bogotá, en marcado contraste con la caída de -0,1% registrada a nivel nacional. Esta brecha evidencia una mayor dinámica en el consumo y la circulación de bienes y servicios en la capital, lo que refleja una economía urbana con mayor capacidad de absorción de demanda. A estos resultados se suman las actividades artísticas y de entretenimiento, que crecieron 6,4%, confirmando la consolidación de la economía cultural como un componente relevante del tejido económico bogotano con impacto en empleo y bienestar.
El sector de información y comunicaciones registró un crecimiento del 3,3% en el segundo trimestre, ratificando su papel como eje de la transformación digital de la ciudad. Este resultado es especialmente significativo en el contexto de una economía que busca diversificar su base productiva más allá de los sectores tradicionales. La presencia de este sector entre los de mejor desempeño refleja que Bogotá avanza en la consolidación de un ecosistema económico moderno, con mayor participación de actividades de alto valor agregado y potencial de crecimiento sostenido en el mediano plazo.
Para el tercer trimestre, además del liderazgo de la construcción, sobresalieron los crecimientos en administración pública, educación y salud con 6,9%, y en comercio y transporte con 6,6%. Estos 2 sectores tienen un impacto directo tanto en el bienestar de la ciudadanía como en la estabilidad del empleo formal en la ciudad. La fortaleza de la administración pública y los servicios sociales como motores del crecimiento refleja la importancia del gasto público en la sostenibilidad de la actividad económica de Bogotá en períodos de recuperación del ciclo económico nacional.
Los resultados del PIB de Bogotá durante 2025 muestran una ciudad que no solo crece más rápido que el promedio nacional, sino que lo hace en sectores con impacto directo en la vida cotidiana de sus habitantes: construcción de vivienda e infraestructura, comercio, servicios y economía cultural. Este patrón de crecimiento diferenciado posiciona a Bogotá como motor de la recuperación económica colombiana y refuerza el argumento de que las políticas de desarrollo urbano de la capital están generando resultados medibles. La continuidad de este desempeño dependerá de sostener la inversión en los sectores que han demostrado mayor capacidad de arrastre sobre el conjunto de la economía.
