Bogotá llegó a la edición 38 de la Feria Internacional del Libro con una de sus apuestas culturales más innovadoras: el pabellón 5A “LEO: sinfonía del silencio”, un espacio de 877 metros cuadrados donde la lectura trasciende lo escrito para convertirse en una experiencia sensorial que involucra el cuerpo, la escucha y la reflexión colectiva. Con más de 100 actividades entre talleres, conversatorios, lanzamientos y experiencias artísticas, el pabellón operó desde el 21 de abril hasta el 4 de mayo en Corferias, reuniendo a cientos de autores, artistas y creadores del ecosistema cultural colombiano.
Inspirado en la estructura de una sinfonía, el pabellón propone 6 movimientos —Como origen, Habitar el pensamiento, Escuchar, La voz, La palabra y Acunando el grito— que guían a los visitantes por un viaje introspectivo donde el silencio se revela como un elemento activo capaz de construir sentidos, relaciones y memorias colectivas. Esta propuesta no solo resignifica la lectura sino que amplía su alcance hacia nuevas formas de sentir y habitar el mundo, convirtiendo al público en intérprete y protagonista de una experiencia diseñada para interpelar desde lo sensorial y lo emocional.
Santiago Trujillo, secretario de Cultura, Recreación y Deporte, explicó el espíritu de la propuesta distrital. “Con el pabellón ‘LEO: sinfonía del silencio’ queremos invitar a la ciudadanía a vivir la lectura desde otros lenguajes: el cuerpo, la escucha y la emoción. Esta es una apuesta por una cultura más incluyente, donde todas las voces —incluso las que habitan en el silencio— tienen un lugar”, señaló Trujillo, destacando además que la FILBo sirvió como primer escenario de conmemoración de los 25 años de la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá, BibloRed.
La celebración de los 25 años de BibloRed fue uno de los momentos más significativos de la programación del pabellón. El sábado 25 de abril, la jornada incluyó la charla “Bibliotecas del futuro” con niños y niñas como protagonistas, la Estampatón BibloRed entre tintas, la inauguración de la exposición “El silencio también cuenta historias”, la socialización de los resultados de la Encuesta Bienal LEO y un cierre con una Parranda Literaria protagonizada por el Rey Vallenato Jaime Dangond y el escritor Alonso Sánchez Baute, uniendo la palabra con el sentimiento del vallenato en una celebración de memoria colectiva.
La programación del pabellón incluyó propuestas de alto valor cultural y social. El taller “Los futuros que no fueron” invitó a niños, niñas y adolescentes a crear colectivamente un catálogo de mundos imaginados. El conversatorio “Bibliotecas que acogen y acompañan” abrió el diálogo sobre neurodivergencia y conflicto armado en contextos bibliotecarios. El lanzamiento de “Bogofonías: otras músicas de la ciudad” exploró las sonoridades emergentes de las periferias bogotanas. Varios de estos eventos contaron con interpretación en Lengua de Señas Colombiana, reflejando el enfoque incluyente de toda la propuesta cultural distrital.
La FILBo también fue escenario para la inauguración de la exposición “Las formas del silencio”, impulsada por la Secretaría de Cultura, BibloRed, FotoMuseo y la Fundación Carlos Uran. A través de la fotografía, la muestra invitó a reflexionar sobre el papel del silencio en la vida social: cómo se impone, cómo se hereda y cómo puede convertirse en refugio, resistencia o posibilidad de encuentro. La exposición estuvo disponible en Corferias del 21 de abril al 2 de mayo, complementando la programación del pabellón con una propuesta visual de alto impacto reflexivo y estético.
FILBo Ciudad extendió la experiencia literaria más allá de Corferias con más de 60 actividades distribuidas en más de 30 espacios culturales, bibliotecas públicas y centros CREA en distintas localidades de Bogotá. Entre los autores internacionales invitados estuvieron Mariana Komiseroff (Argentina), Dahlia de la Cerda (México), Hugo Mujica (Argentina), Ramiro Sanchiz (Uruguay) y Malú Furche (Chile), quienes participaron en conversatorios y encuentros con comunidades en territorios que habitualmente quedan fuera del circuito cultural concentrado en el centro de la capital colombiana.
Con 38 lanzamientos editoriales del sector Cultura de Bogotá, más de 100 actividades en el pabellón y más de 60 eventos en FILBo Ciudad, la participación distrital en la FILBo 2026 reafirma a Bogotá como un ecosistema cultural vivo que lee, escucha y crea colectivamente. La apuesta por descentralizar la experiencia literaria, incorporar enfoques incluyentes y convertir el silencio en un lenguaje compartido posiciona a la ciudad como un epicentro de pensamiento y creación cultural en América Latina, donde la literatura es un derecho que llega a todos los territorios y a todas las voces.
