La Procuraduría General de la Nación solicitó a la Aeronáutica Civil información sobre las presuntas falencias denunciadas en días recientes en las instalaciones del aeropuerto Ernesto Cortissoz, ubicado en Barranquilla. La solicitud fue elevada por la Procuraduría Regional de Instrucción Atlántico y está dirigida al director regional Norte de la entidad, Camilo Andrés Cuello Nieves, quien deberá responder sobre el estado actual de la infraestructura del terminal aéreo y las medidas adoptadas frente a las situaciones reportadas.
Entre los puntos centrales del requerimiento, el Ministerio Público pidió informar si se han realizado evaluaciones técnicas recientes sobre el estado de la infraestructura del aeropuerto y los sistemas de aire acondicionado del terminal, así como cuáles fueron las conclusiones de dichas evaluaciones. La solicitud busca establecer si la Aerocivil cuenta con diagnósticos actualizados que permitan determinar el nivel real de deterioro de las instalaciones y la urgencia de posibles intervenciones correctivas.
La Procuraduría también requirió detalles sobre las deficiencias locativas que han sido reportadas por medios de comunicación locales, con especial atención a la zona de migración del terminal aéreo. Esta área, que concentra el flujo de viajeros internacionales, ha sido señalada como uno de los espacios con mayores afectaciones, lo que genera preocupación tanto por las condiciones de los usuarios como por las de los servidores públicos que allí ejercen sus funciones cotidianamente.
Uno de los aspectos que más preocupa al Ministerio Público es la carencia de aire acondicionado en el terminal, situación que, sumada al presunto deterioro general de las instalaciones, ha generado afectaciones directas sobre pasajeros colombianos, extranjeros y funcionarios del aeropuerto. La entidad solicitó a Cuello Nieves informar si se han tomado medidas concretas para resolver ambas situaciones, que llevan varios días siendo objeto de denuncia pública en la región Caribe.
El aeropuerto Ernesto Cortissoz es uno de los terminales aéreos de mayor tráfico en Colombia, siendo la principal puerta de entrada y salida de Barranquilla y uno de los más importantes del Caribe colombiano. Su estado de infraestructura tiene impacto directo sobre la experiencia de miles de pasajeros diarios, así como sobre la imagen del país frente a viajeros internacionales que utilizan este terminal como punto de llegada o conexión hacia otros destinos nacionales e internacionales.
La intervención de la Procuraduría se produce en un contexto en el que las denuncias sobre el estado del aeropuerto han escalado en medios locales y redes sociales, generando presión ciudadana sobre las autoridades competentes. El Ministerio Público, en ejercicio de sus funciones de vigilancia superior de la conducta oficial, actúa como garante del cumplimiento de los deberes institucionales frente a situaciones que afectan derechos de los ciudadanos y la prestación adecuada de servicios públicos esenciales.
La solicitud de información no implica apertura de una investigación disciplinaria formal, pero sí constituye una señal de seguimiento institucional sobre el caso. Dependiendo de las respuestas entregadas por la Aerocivil, el Ministerio Público podrá determinar si hay lugar a iniciar actuaciones disciplinarias contra los funcionarios responsables de la administración y mantenimiento del terminal, en caso de comprobarse omisión o negligencia frente a las falencias denunciadas.
La ciudadanía y los usuarios del aeropuerto Ernesto Cortissoz esperan respuestas concretas y soluciones de fondo que devuelvan al terminal las condiciones mínimas de dignidad y funcionalidad que merece una infraestructura de su categoría. La solicitud de la Procuraduría pone el tema en la agenda institucional con carácter urgente, y la respuesta de la Aerocivil será determinante para definir los pasos a seguir en la atención de una situación que no debería prolongarse más en el tiempo.

