Procuraduría formula pliego de cargos contra exconcejal de Madrid, Cundinamarca

 

La Procuraduría General de la Nación formuló este 6 de abril de 2026 pliego de cargos contra Nicolás Alberto Muñoz Arango, quien se desempeñó como concejal del municipio de Madrid, Cundinamarca, durante el periodo 2020–2023. El proceso disciplinario se origina por presuntas irregularidades cometidas en el ejercicio de sus funciones, específicamente relacionadas con su participación en sesiones del cabildo municipal mediante modalidades virtuales sin el debido sustento normativo. Según el ente de control, estas actuaciones habrían vulnerado los principios de la función pública y el reglamento interno de la corporación.

De acuerdo con la investigación liderada por la Provincial de Instrucción de Facatativá, el disciplinado participó en múltiples sesiones del Concejo Municipal durante la vigencia 2022 utilizando medios tecnológicos de manera irregular. La Procuraduría señaló que, para dicho momento, no existía un soporte legal suficiente que habilitara la virtualidad de forma permanente para el ejercicio de la investidura de concejal. Esta situación técnica y jurídica pone bajo cuestionamiento la validez de su intervención en los debates y decisiones tomadas por la corporación administrativa durante el periodo mencionado en el pliego.

Un agravante identificado por el Ministerio Público es que, presuntamente, el exconcejal Muñoz Arango realizó dichas intervenciones virtuales encontrándose fuera de la jurisdicción territorial del municipio de Madrid. La ley colombiana exige, por regla general, la presencia física de los servidores de elección popular en su territorio para garantizar la representación efectiva de la comunidad. Al participar desde un lugar distinto al municipio donde ejercía su cargo, el investigado habría incumplido con los deberes de permanencia y presencialidad que rigen la actividad de los concejos municipales en el país.

En consecuencia, el organismo de control calificó provisionalmente la conducta del exfuncionario como una falta disciplinaria grave cometida a título de culpa grave. Esta tipificación responde a la inobservancia del cuidado necesario que un servidor público debe tener al dar cumplimiento a las normas que regulan su actividad legislativa y de control político. La Procuraduría busca determinar si esta práctica afectó la transparencia y la legalidad de las actas de sesión del año 2022, evaluando el impacto de la ausencia física del cabildante en el desarrollo de sus funciones esenciales.

La Procuraduría General de la Nación reiteró que la vigilancia sobre los concejales es fundamental para asegurar que los principios de moralidad y eficacia administrativa se mantengan en los gobiernos locales. El uso de la virtualidad, aunque fue una herramienta necesaria en años anteriores por la emergencia sanitaria, debe estar estrictamente reglamentado y justificado para no convertirse en un mecanismo de evasión de las responsabilidades territoriales. Este caso en Madrid, Cundinamarca, sirve como precedente sobre la importancia de contar con acuerdos municipales que definan claramente el alcance de la tecnología en el debate público.

El proceso administrativo continuará con la etapa de descargos, donde el investigado Nicolás Alberto Muñoz Arango podrá presentar las pruebas que considere pertinentes para su defensa. La Provincial de Facatativá analizará si existían circulares o resoluciones internas que el concejal pudo haber interpretado como habilitantes para su conducta, o si por el contrario, hubo un desconocimiento flagrante de la ley. La transparencia en el ejercicio del poder regional depende de que los representantes de la ciudadanía cumplan con las formas y los fondos que la democracia colombiana exige para sus instituciones.

Esta acción disciplinaria se suma a otros procesos que el ente de control adelanta en el departamento de Cundinamarca para garantizar que los recursos y las decisiones de los concejos municipales se ajusten a derecho. La ciudadanía de Madrid espera que este proceso arroje claridad sobre el comportamiento de sus representantes y fortalezca la confianza en el sistema democrático local. El cumplimiento de los periodos constitucionales debe estar marcado por una gestión presencial y comprometida con el territorio, evitando prácticas que desdibujen la cercanía necesaria entre el servidor público y sus electores.

Finalmente, la Procuraduría reafirmó su compromiso con la protección del correcto ejercicio de la función pública mediante un seguimiento riguroso a las actuaciones de los servidores de elección popular. La decisión final sobre este caso dependerá de la valoración integral de las pruebas recaudadas en la fase de instrucción y el análisis de la normativa vigente para el año 2022. Con la formulación de estos cargos, se busca prevenir que situaciones similares se repitan en otros municipios del país, asegurando que la tecnología sea un apoyo a la democracia y no una herramienta para eludir el deber legal.

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