Precios mayoristas de alimentos registran alzas por factores climáticos y estacionales

 

En la primera quincena de abril de 2026, el mercado mayorista de alimentos en Colombia presentó un incremento generalizado en productos frescos. Según el monitoreo de la Revolución por la Vida, los grupos de verduras, frutas, carnes y lácteos lideraron la tendencia alcista. Este comportamiento responde principalmente a la finalización de cosechas en regiones clave y al aumento estacional de la demanda de pescados durante la reciente celebración de la Semana Santa.

El sector de verduras y hortalizas experimentó presiones significativas, destacando el aumento en el precio del tomate chonto debido a la menor producción en Boyacá y Santander. Asimismo, la cebolla cabezona blanca registró incrementos del 28,4% en Bogotá y del 20,9% en Medellín por la reducción de oferta regional. No obstante, productos como la cebolla junca y la habichuela presentaron reducciones en sus cotizaciones gracias al buen abastecimiento desde el Tolima.

La zanahoria mantiene una tendencia al alza iniciada en marzo, tras concluir los periodos de recolección en la Sabana de Bogotá y Nariño. En Cali, el incremento para este producto alcanzó un 40,6%, mientras que en las centrales de abastos de la capital fue del 17,6%. Estos ajustes en los precios mayoristas impactan directamente la canasta básica de los hogares, obligando a los consumidores a buscar alternativas más económicas y estacionales.

En el grupo de los tubérculos, la papa criolla limpia y la papa capira mostraron aumentos por la menor recolección en Cundinamarca y Antioquia. En Medellín, la papa criolla subió un 13,9%, mientras que la yuca también mantuvo presiones al alza en los mercados del Valle del Cauca. Estas variaciones son monitoreadas prioritariamente para fortalecer los sistemas agroalimentarios nacionales, buscando que el acceso a los alimentos sea más justo, resiliente y sostenible.

Las frutas presentaron comportamientos mixtos durante el periodo de referencia del 28 de marzo al 10 de abril. Mientras el mango Tommy y la mora de Castilla aumentaron sus precios por el fin de cosechas, el banano y la naranja registraron disminuciones. En Medellín, el precio del banano cayó un 11,8% gracias a la abundante oferta proveniente de fincas en Antioquia. El limón Tahití también subió de precio debido a la alta demanda turística estacional.

El sector cárnico reportó alzas impulsadas por la pechuga de pollo y el lomo de cerdo. El incremento en el pollo se concentró en Bogotá con un 9,3%, explicado por una menor oferta durante los días festivos. Por su parte, el lomo de cerdo subió un 5% en Medellín ante la reducción del sacrificio animal en las plantas regionales. El lomo fino de res se mantuvo estable, registrando incluso ligeras disminuciones en las principales centrales mayoristas.

Los huevos y lácteos también se sumaron a la tendencia alcista de la quincena. El huevo rojo A aumentó un 9,8% en Cali y un 8,8% en Medellín por la baja oferta desde granjas en Cundinamarca. En contraste, los cereales como el arroz y la lenteja presentaron leves reducciones asociadas al aumento de los inventarios nacionales. Estos productos procesados y granos ayudan a equilibrar el gasto promedio mensual de las familias frente a los frescos.

Finalmente, productos procesados como el café, el chocolate y los enlatados de atún mostraron incrementos moderados en sus precios de venta al por mayor. El monitoreo constante permite a las autoridades agropecuarias anticipar riesgos de desabastecimiento y promover circuitos de comercialización directa. Conocer estas variaciones es vital para que los productores tomen decisiones informadas sobre sus ciclos de siembra. El 2026 se perfila como un año de desafíos climáticos para la estabilidad de los precios internos.

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