Pedro Marín establece récord nacional U23 en los 5.000 metros y se instala entre los mejores fondistas de la historia colombiana

 

El atletismo colombiano tiene una nueva marca para celebrar. Pedro Marín, integrante del Equipo Porvenir, estableció el récord nacional sub-23 de la prueba de 5.000 metros con un tiempo de 13 minutos, 31 segundos y 29 centésimas en el Bryan Clay Invitational, competencia disputada en la Universidad Azusa Pacific, en el sur de California. Con este registro, el atleta originario de Chocontá, Cundinamarca, supera su propia marca nacional de la categoría, que había logrado en la misma pista el año pasado con un tiempo de 13:40.63.

El nuevo récord no solo actualiza la marca sub-23 del país: coloca a Marín en el cuarto lugar de la historia en los 5.000 metros en Colombia. Solo 3 atletas lo superan en el registro histórico nacional: Gerard Giraldo con 13:21.31, que es el récord nacional absoluto; Carlos Sanmartín con 13:27.11; y Domingo Tibaduiza con 13:29.67. Quedar por encima de figuras históricas del fondo colombiano a los 22 años o menos habla de un atleta que no solo está rompiendo marcas de su categoría sino empujando los límites de toda una generación de fondistas en el país.

Esta marca en los 5.000 metros es la tercera que Marín supera en la presente temporada, lo que confirma que el corredor cundinamarqués atraviesa el mejor momento de su carrera. En las semanas previas ya había impuesto el récord nacional sub-23 de los 3.000 metros con 8:04.95 y el de los 10.000 metros con 28:12.91. A estos registros se suma el récord nacional de los 1.500 metros con 3:43.37, logrado el año pasado, completando un portafolio de marcas que abarca las principales distancias del fondo en pista.

“La verdad fue un heat bastante pesado, y el más rápido de la noche. Empecé muy rápido, a ritmo de 2:40 por kilómetro en los dos primeros km, y eso me costó un poco al final. Quería lograr el récord suramericano sub-23, pero se me fue por un segundo. Lo volveré a intentar”, afirmó Marín en declaraciones a Correr sin Fronteras al concluir la prueba. Sus palabras revelan a un atleta ambicioso que no se conforma con el récord nacional y que ya tiene la vista puesta en el registro continental de la categoría.

El récord suramericano sub-23 de los 5.000 metros que persigue Marín está en poder de Valentín Soca, compañero y amigo del colombiano, con un tiempo de 13:30.68. La diferencia es de apenas 1 segundo, un margen que en el atletismo de alto rendimiento representa tanto una barrera psicológica como una motivación concreta. El hecho de que Marín esté tan cerca del registro continental a esta etapa de su carrera proyecta al corredor de Chocontá como uno de los candidatos más firmes a superar esa marca en los próximos meses de competencia internacional.

El propio Marín anunció sus próximos pasos competitivos con claridad. En 15 días estará en el Payton Jordan, uno de los invitacionales de mayor nivel en el calendario del atletismo universitario y de alto rendimiento en Estados Unidos, una competencia donde los ritmos son exigentes y las condiciones ideales para atacar marcas. Además, mencionó una competencia en Stanford como parte de su agenda inmediata, lo que confirma que el atleta del Equipo Porvenir está aprovechando la temporada en California para acumular rodaje competitivo en los escenarios más exigentes disponibles para un fondista de su nivel.

La trayectoria de Marín en esta temporada lo consolida como el mejor corredor de pista en la actualidad en Colombia. Su capacidad de mejorar marcas en múltiples distancias simultáneamente, desde los 1.500 hasta los 10.000 metros, indica una versatilidad y una base aeróbica excepcionales que lo diferencian de otros fondistas nacionales. El atletismo colombiano ha tenido grandes figuras en el fondo y el medio fondo a lo largo de su historia, y los números de Marín en 2025 y 2026 sugieren que está construyendo los cimientos de una carrera que podría superar a todas las anteriores.

Pedro Marín llegó al alto rendimiento desde Chocontá, un municipio cundinamarqués que a más de 2.600 metros de altitud ha forjado corredores con una base fisiológica privilegiada para las pruebas de resistencia. Su pertenencia al Equipo Porvenir, estructura que ha demostrado saber desarrollar talentos del fondo colombiano con metodología y visión de largo plazo, es otro factor que explica su progresión constante. Con apenas el inicio de lo que promete ser una larga carrera, Marín ya escribe su nombre entre los mejores fondistas que ha dado Colombia, y todo indica que lo mejor está por venir.​​​​​​​​​​​​​​​​

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