El arte se convierte en una herramienta fundamental para comprender las vivencias de la niñez en medio de la guerra en Colombia. Del 24 al 28 de abril de 2026, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella presentará el proyecto colombo-suizo titulado “No hay edad mínima para la guerra”. Esta iniciativa aborda el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes mediante la creación artística, la investigación académica y la memoria.
La programación tiene como eje central el estreno de la obra multimedia Corazón Rudo, una performance inmersiva basada en testimonios reales de sobrevivientes. Las funciones se realizarán los días 24, 25 y 26 de abril en la sala Fanny Mickey, combinando video, música en vivo e instalaciones audiovisuales. A través de auriculares, el espectador vivirá una experiencia sensorial íntima que preserva el anonimato de los protagonistas mientras fomenta una escucha profunda.
Nacido de una investigación de la Academia de las Artes de Berna, el proyecto cruza las fronteras entre lo documental y lo poético. Diana Rojas-Feile, directora de la iniciativa, destaca que el arte logra presentar puntos de vista que a menudo son invisibles para la política tradicional. El objetivo principal es crear un espacio de libertad y metáfora donde el gesto de escuchar se convierta en el primer paso hacia la paz.
La agenda incluye la transmisión en vivo del podcast “No hay edad mínima para la guerra” el sábado 25 de abril. Este espacio sonoro reúne reflexiones de sobrevivientes y organizaciones sociales, convirtiendo la palabra en una herramienta de dignidad y resistencia. Al integrar fragmentos de memoria auditiva, el encuentro busca ampliar la conversación hacia audiencias digitales y presenciales, fortaleciendo el mensaje de transformación social necesario para la reparación colectiva.
En el espacio público, la ciudad de Bogotá recibirá el mural “No más infancias perdidas” el domingo 26 de abril. La obra se ubicará en la calle 26 con carrera 17, traduciendo en imágenes las trayectorias de vida de quienes sufrieron el reclutamiento forzado. Este gesto de memoria busca inscribir las historias de los niños en el paisaje urbano, recordando a los transeúntes la importancia de la prevención y la no repetición.
De manera complementaria, se desarrollarán encuentros académicos y diálogos interinstitucionales los días 25, 27 y 28 de abril. Estos espacios convocarán a artistas, entidades como la JEP y UNICEF, además de jóvenes en riesgo, para discutir estrategias de prevención eficaces. Mediante 5 mesas temáticas, se analizarán los desafíos actuales frente al crimen organizado y el papel de la educación en la protección de los derechos de la infancia.
Esta iniciativa es posible gracias a la articulación entre el Centro Nacional de las Artes, la Embajada de Suiza y diversas universidades nacionales. Organizaciones como COALICO también respaldan este proceso que interpela a la sociedad colombiana sobre su responsabilidad frente a la niñez. El acceso a todas las actividades será gratuito, garantizando que el mensaje de protección llegue a la mayor cantidad de ciudadanos interesados en la construcción de una memoria sólida.
El proyecto cierra un ciclo de reflexión que sitúa a los sobrevivientes como sujetos activos de su propia historia. Al utilizar tecnologías digitales y lenguajes artísticos contemporáneos, se logra conectar con las nuevas generaciones de una manera auténtica y directa. La niñez en el conflicto armado dejará de ser una cifra estadística para convertirse en un rostro humano que exige compromiso estatal y social para asegurar un futuro sin guerra.
