El Ministerio de las Culturas presentó este 9 de abril de 2026 una propuesta de acción colectiva para conmemorar el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas. La iniciativa busca la reconstrucción del tejido social y el fortalecimiento de las identidades territoriales mediante la reparación del daño cultural causado por el conflicto armado. Bajo un enfoque ético, el Estado reconoce a las comunidades como sujetos activos en la creación de narrativas que promuevan la verdad.
La estrategia de reparación integral se despliega a través de diversas intervenciones artísticas y pedagógicas situadas en puntos estratégicos del país durante este mes. Uno de los procesos destacados es Todas las vidas valen, una colaboración con la Fundación Trípido que utiliza el arte urbano y el grafiti en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Lorica y Chitá. Mediante la denominada minga del color, los muros se transforman en dispositivos pedagógicos que conmemoran el legado de jóvenes y líderes sociales.
Asimismo, en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella, se desarrolla la intervención performativa denominada Botas para la memoria: huellas que no se borran. Esta acción utiliza las botas plásticas como símbolo central para interpelar a la ciudadanía sobre las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el territorio nacional. La ocupación del espacio público busca promover una reflexión profunda sobre la justicia y la necesidad de establecer garantías reales de no repetición para todas las víctimas.
La propuesta institucional integra enfoques territoriales, de género e interseccionales, reconociendo que el daño causado por la guerra afecta de manera diferenciada a las poblaciones. Mujeres, jóvenes, personas LGBTIQ+ y pueblos étnicos reciben una atención especializada para sanar los vínculos comunitarios y restaurar la dignidad perdida durante décadas de violencia. El Ministerio enfatiza que la memoria es una práctica cultural indispensable para transformar las experiencias de dolor en nuevos horizontes de cuidado y esperanza.
Complementando estas acciones, del 15 al 30 de abril, el Palacio Echeverry en Bogotá acogerá la muestra Patrimonio cultural de construcción de paz y memoria colectiva. La exposición cuenta con retratos del reconocido fotógrafo Jesús Abad Colorado y una selección de objetos que visibilizan historias personales de resistencia. Esta exhibición busca fortalecer el reconocimiento de los relatos individuales como base fundamental para la salvaguardia del patrimonio mueble y la consolidación de la memoria comunitaria nacional.
El equipo de Reparación del Daño Cultural trabaja en la articulación institucional para que estas iniciativas no sean imposiciones, sino procesos de co-creación con las organizaciones sociales. Al respetar los tiempos y formas propias de cada comunidad, se garantiza que la reparación sea auténtica y responda a las necesidades locales. La muestra expositiva en el centro de la capital sirve como un eje para el desarrollo cultural y la validación de los procesos de resiliencia ciudadana.
Con este despliegue de actividades, el Gobierno Nacional reafirma que la paz se construye desde los territorios escuchando activamente a quienes han sufrido las consecuencias de la guerra. La cultura se exalta como un derecho fundamental que permite reconstruir la narrativa nacional desde la solidaridad y el respeto por la vida. Estas jornadas de abril consolidan el compromiso estatal con la justicia restaurativa y la dignificación de los colectivos que han resistido a través del arte.
Los esfuerzos del Ministerio de las Culturas permiten que los objetos y espacios se conviertan en símbolos de esperanza para las futuras generaciones de colombianos. Integrar la memoria histórica en el patrimonio vivo del país asegura que las lecciones del pasado guíen el camino hacia una sociedad más justa. La movilización social y artística en torno a esta fecha fortalece el sentido de pertenencia y la voluntad colectiva de proteger los derechos humanos en cada rincón del país.
