El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, presentó un detallado informe sobre las acciones de la Fuerza Pública en la frontera colombo-ecuatoriana durante un consejo de ministros en Ipiales. El funcionario destacó que la cooperación bilateral es fundamental para combatir las economías ilegales que amenazan la legalidad en ambos países. Según el reporte, Colombia ha intensificado sus operativos en los departamentos de Nariño y Putumayo, logrando resultados históricos en incautaciones de estupefacientes.
Con respecto a la lucha contra el narcotráfico, el Ministro informó que durante el presente Gobierno se han incautado 3.200 toneladas de cocaína a nivel nacional. Específicamente en la zona fronteriza, las incautaciones crecieron un 28 % entre 2024 y 2025, pasando de 62 a 80 toneladas anuales. Este logro es significativo considerando la reducción paulatina de las hectáreas de cultivos de coca en la región, lo que demuestra una mayor eficiencia en la interdicción.
En cuanto a la infraestructura criminal, las autoridades lograron destruir 5.587 laboratorios y centros de procesamiento de drogas durante el año pasado. Además, en Nariño y Putumayo se han incautado más de 3.700 armas, 380.000 unidades de munición y 25.000 explosivos. Estas acciones han permitido neutralizar a 3.930 integrantes de grupos armados organizados y bandas de delincuencia organizada que operan en los corredores transnacionales de la zona sur.
Sánchez resaltó la desarticulación de 10 estructuras criminales, lo que generó una afectación económica superior a los $32.000 millones de pesos para estas organizaciones. Asimismo, los procesos de extinción de dominio han permitido ocupar 31 bienes valorados en $9.000 millones de pesos. En total, la afectación a las finanzas criminales, incluyendo dinero en efectivo y bienes ocupados, alcanza la cifra de $143.000 millones de pesos durante la actual gestión.
Para garantizar la seguridad en la región, el Gobierno ha desplegado a más de 15.200 efectivos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. Este dispositivo incluye tres brigadas del Ejército, la Fuerza Naval del Pacífico y la Fuerza Naval de la Amazonía. El despliegue se apoya en seis aeronaves especializadas, ocho pelotones blindados y 16 unidades fluviales, cuya misión es combatir el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando fronterizo.
El jefe de la cartera de Defensa enfatizó que Colombia combate el narcotráfico con vehemencia, asumiendo un alto sacrificio humano por parte de sus uniformados. Reiteró que la lucha contra este flagelo transnacional requiere que los países consumidores también asuman su responsabilidad frente a la demanda de sustancias ilícitas. La seguridad fronteriza se mantiene como una prioridad estratégica para proteger la vida de los ciudadanos y la integridad del territorio nacional.
Además de los operativos militares, el Ministro resaltó la importancia de las jornadas de acción integral coordinadas entre las fuerzas de Colombia y Ecuador. Estas actividades no armadas permiten llevar servicios de salud, víveres y ayuda humanitaria a las comunidades más apartadas y vulnerables de la frontera. El enfoque multidimensional de la seguridad busca no solo golpear a los criminales, sino también generar bienestar y presencia estatal efectiva.
La cooperación internacional es la clave para no doblegarse ante los retos que imponen los delitos transnacionales en el continente este 2026. Sánchez puntualizó que la seguridad debe traducirse en beneficios tangibles para los pueblos y en una asfixia financiera constante para los delincuentes. El compromiso de la Fuerza Pública colombiana ratifica que la unión de esfuerzos es el único camino para consolidar la legalidad y la paz.
