La Feria Internacional del Libro de Bogotá fue el escenario de uno de los momentos más significativos para la poesía colombiana en lo que va del año. En el Gran Salón C de Corferias se realizó la ceremonia de premiación de la XI versión del Premio Nacional de Poesía – Obra Inédita 2026, organizado por la Tertulia Literaria de Gloria Luz Gutiérrez. El evento contó con el respaldo de Factoring Servimos y la Embajada de España en Colombia, y reunió a escritores, lectores y actores del sector cultural del país.
El primer lugar fue otorgado a María Alejandra Menco Valero, bajo el pseudónimo “Marie Ann”, por su obra inédita Pez Rojo, una propuesta que el jurado destacó por su profundidad poética y solidez estética. Nacida en Bogotá en 1993, Menco Valero es poeta y docente, licenciada en Humanidades y Lengua Castellana de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y magíster en Creación Literaria de la Universidad Central. Actualmente ejerce como docente en un colegio rural en Suesca, donde, según sus propias palabras, enseñar también se convierte en una forma de escritura.
La obra ganadora tiene una carga emocional profunda y personal. “Pez Rojo es un homenaje a mi madre, que falleció durante la pandemia. Escribir este libro fue mi forma de mantenerla viva, de hablar con ella y de transformar el dolor en palabras”, señaló Menco Valero durante la ceremonia. Esta declaración resonó con fuerza entre el público presente y sintetizó uno de los valores más reconocidos por el jurado en su obra: la capacidad de convertir la experiencia íntima en un lenguaje poético universal, accesible y genuinamente conmovedor.
El segundo lugar correspondió a Juan Sebastián Parra Pineda, bajo el pseudónimo “Umbral”, con su obra Anatomía del Vértigo. El tercer puesto fue para Juanita del Mar Gómez Ortega, quien participó como “Sereia” con Corrientes de Agua. Los 3 ganadores recibirán la publicación de sus respectivas obras, además de incentivos económicos: $30 millones para el primer lugar, $10 millones para el segundo y $5 millones para el tercero, un respaldo que reafirma el compromiso del premio con el fortalecimiento de la creación literaria emergente en Colombia.
El jurado de esta edición estuvo integrado por Juan Carlos Acevedo, poeta, ensayista y divulgador cultural; Andrés Osorio Guillott, periodista cultural; y Nieves García Prados, académica, traductora y representante del sector editorial en España. Los 3 jurados destacaron la calidad, diversidad y potencia de las obras participantes en esta convocatoria, que recibió propuestas de poetas de todo el país. Su criterio buscó identificar voces con auténtica proyección literaria, capaces de aportar una mirada propia y renovadora al panorama de la poesía colombiana contemporánea.
Desde su creación en 2005, el Premio Nacional de Poesía – Obra Inédita ha abierto camino a escritores que hasta ese momento no habían encontrado una plataforma de visibilidad dentro del circuito literario nacional. A lo largo de sus 11 ediciones, el concurso ha contribuido a consolidar una nueva generación de poetas en Colombia, ampliando los horizontes de una literatura que encuentra en este tipo de espacios el oxígeno necesario para renovarse y para garantizar que las voces más jóvenes lleguen a los lectores con el respaldo institucional que merecen.
Para Gloria Luz Gutiérrez, directora del premio y de la Tertulia Literaria que lo impulsa, esta edición confirma una vez más la vigencia y la necesidad de la poesía en el contexto cultural colombiano. “Cada versión del premio confirma que existen voces nuevas, necesarias y profundamente humanas. La poesía sigue siendo un refugio y una forma de entender el mundo”, afirmó Gutiérrez. Sus palabras sintetizan el espíritu de un concurso que, lejos de ser un simple evento de premiación, funciona como un acto de fe sostenido en el poder transformador de la escritura poética.
Con esta XI edición, el Premio Nacional de Poesía – Obra Inédita se ratifica como uno de los escenarios más relevantes para la poesía emergente en el país, en una FILBo que vuelve a posicionarse como epicentro cultural de América Latina. El reconocimiento a Pez Rojo, Anatomía del Vértigo y Corrientes de Agua no es solo un gesto hacia 3 autores, sino una declaración sobre el estado de salud de la literatura colombiana: viva, diversa y capaz de seguir sorprendiendo con la profundidad de sus nuevas voces.
