El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos lanzó una advertencia urgente a la ciudadanía este 16 de abril de 2026. Tras realizar rigurosas acciones de inspección y control, la entidad detectó la venta de quesos frescos con registros sanitarios vencidos. Esta irregularidad constituye una infracción directa a la normatividad sanitaria vigente en Colombia, afectando la seguridad alimentaria de los consumidores que adquieren estos productos en diversos establecimientos comerciales.
La Dirección de Alimentos y Bebidas identificó específicamente tres marcas que operan de manera irregular en el mercado nacional actualmente. Se trata de los productos etiquetados como Lácteos Los Ñatos, Lácteos Reyes y Don Juan - El Tebol. Estos alimentos utilizan autorizaciones sanitarias caducadas que no garantizan la inocuidad de los procesos de producción. El Invima considera estos artículos como fraudulentos al carecer de un respaldo técnico legal vigente.
Los registros sanitarios identificados como vencidos corresponden a las codificaciones RSAV02I21205, RSAV02I33812 y RSA-006617-2018. El incumplimiento de estos requisitos legales invalida cualquier permiso para la distribución y venta de estos derivados lácteos en el país. Bajo tales condiciones, el consumo de estos quesos representa un riesgo potencial para la salud pública. La entidad estatal recordó que la autorización sanitaria es la única garantía de calidad para los lácteos.
En consecuencia, el Invima recomendó a los colombianos abstenerse de adquirir cualquiera de los alimentos mencionados en el listado oficial. En caso de haber realizado la compra, se insta a los ciudadanos a suspender el consumo de inmediato para evitar posibles intoxicaciones. Es fundamental informar a las autoridades territoriales si se detecta la presencia de estas marcas en puntos de venta físicos o en plataformas digitales de comercio electrónico.
Las autoridades sanitarias de cada departamento han recibido la instrucción de realizar búsquedas activas de estos quesos en sus jurisdicciones. El objetivo es retirar del mercado la totalidad de las existencias que no cumplen con los estándares mínimos de protección al consumidor. Se fortalecerán las labores de vigilancia en bodegas de almacenamiento y centros de distribución mayorista para evitar que el producto fraudulento llegue a las mesas colombianas.
Se advirtió a los distribuidores que la comercialización de alimentos sin registro vigente conlleva la aplicación de severas medidas sanitarias. Los establecimientos que persistan en la venta de estas marcas podrían enfrentar cierres temporales o definitivos y sanciones económicas considerables. El Estado busca proteger el mercado legal de derivados lácteos que sí cumplen con las inversiones necesarias en calidad e higiene. La vigilancia se extenderá durante todo el mes.
El portal oficial del Invima permanece habilitado para que los usuarios verifiquen la legalidad de cualquier producto antes de su compra. Consultar los canales institucionales y seguir las cuentas oficiales en redes sociales permite estar al tanto de alertas tempranas sobre riesgos sanitarios. La protección de la salud pública es una responsabilidad compartida entre los entes de control, los productores honestos y los ciudadanos que denuncian.
Finalmente, el instituto reiteró su compromiso con la transparencia informativa para asegurar que los colombianos consuman alimentos seguros este 2026. La actualización constante de los registros sanitarios es una obligación innegociable para todas las empresas del sector lácteo. Se espera que los fabricantes de las marcas señaladas regularicen su situación ante la entidad para retornar a la legalidad comercial. Mientras tanto, la alerta nacional se mantendrá firme.
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Salud
