Fórmula presidencial y vicepresidencial Valencia y Oviedo presentan «Colombia Más Grande 2026», una hoja de ruta de 111 puntos

 

Los candidatos Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo han presentado oficialmente su Plan de Gobierno titulado “Colombia Más Grande 2026”. Esta propuesta integral busca estabilizar el país mediante la desactivación de lo que denominan "cinco crisis simultáneas": seguridad, salud, energía, confianza institucional y corrupción. El programa se compone de 111 medidas estructurales diseñadas para recuperar la autoridad del Estado y fomentar un crecimiento económico sostenible basado en resultados verificables. La dupla presidencial enfatizó que la hoja de ruta combina firmeza en el orden público con un uso intensivo de la tecnología y los datos para modernizar la gestión pública.

La recuperación de la seguridad ciudadana y el control del territorio nacional se posicionan como la prioridad absoluta del plan. Los candidatos señalaron que la paz social es imposible sin el cumplimiento estricto de la ley en cada rincón del país, por lo que proponen un fortalecimiento robusto de la Fuerza Pública. La estrategia incluye la ampliación del pie de fuerza y la integración de inteligencia avanzada para combatir de manera frontal al crimen organizado. Asimismo, se plantea una reforma al sistema judicial orientada a reducir los altos índices de impunidad y agilizar los procesos legales, devolviendo así la tranquilidad a los hogares colombianos.

En materia de salud y energía, el programa propone una estabilización inmediata mediante intervenciones directas y técnicas. Para el sector salud, se planea la creación de un Puesto de Mando Unificado desde la Presidencia para gestionar citas represadas y sanear las finanzas del sistema. En el frente energético, Valencia y Oviedo buscan garantizar el abastecimiento a largo plazo destrabando proyectos estratégicos y asegurando la inversión privada en todas las fuentes disponibles. El objetivo es evitar crisis de suministro que comprometan el desarrollo industrial y el bienestar de los ciudadanos, asegurando una transición energética responsable y eficiente.

El eje económico del plan apunta a alcanzar un crecimiento del 5 % mediante la recuperación de la confianza inversionista y la simplificación del sistema tributario. La propuesta busca reducir la carga sobre el sector productivo para estimular la generación de empleo y atraer capitales nacionales y extranjeros. Para los candidatos, una economía en crecimiento es la base necesaria para cualquier transformación social profunda. El fortalecimiento del sector privado se complementará con incentivos a la formalización laboral, permitiendo que más colombianos accedan a los beneficios de la seguridad social y a condiciones de trabajo dignas.

La lucha contra la corrupción se abordará con un modelo de trazabilidad total del Estado basado en tecnologías de vanguardia como el blockchain y la inteligencia artificial. Se propone la implementación de auditorías automatizadas y tableros públicos para que la ciudadanía pueda realizar un seguimiento en tiempo real de la contratación estatal. Los candidatos afirmaron que el dinero público es sagrado y debe retornar a la gente a través de obras y servicios eficientes. Al digitalizar los procesos, se busca cerrar los espacios donde hoy se oculta la malversación de fondos, garantizando una transparencia absoluta en la administración pública.

En el ámbito social, el plan se enfoca en la movilidad a través de la educación de calidad y el fortalecimiento del sistema de cuidado. Se impulsará la formación técnica y tecnológica, la reforma del ICETEX y el acceso a herramientas de inteligencia artificial para los jóvenes. Las mujeres cabeza de hogar recibirán apoyo especial mediante créditos y transferencias directas, reconociendo su papel fundamental en la estructura familiar. Además, se propone una política de protección integral para los adultos mayores, promoviendo la denominada "economía plateada" y garantizando un ingreso mínimo para quienes han dedicado su vida al trabajo.

El desarrollo territorial contempla una inversión masiva en infraestructura vial rural, vivienda digna y acceso universal al agua potable. La meta es construir un millón de viviendas y ampliar la conectividad digital y satelital en las zonas más apartadas del país para cerrar la brecha entre el campo y la ciudad. En el componente ambiental, se busca detener la deforestación y restaurar millones de hectáreas mediante pagos por servicios ambientales. La propuesta sostiene que el crecimiento económico y la conservación de los ecosistemas estratégicos son objetivos complementarios que deben fortalecerse mutuamente bajo un modelo de bioeconomía sostenible.

Finalmente, el plan promueve un Estado más pequeño, eficiente y completamente digitalizado que reduzca el gasto burocrático innecesario. El modelo de gestión se basará en la evaluación permanente de metas concretas, permitiendo corregir rumbos de manera ágil según los datos obtenidos en tiempo real. Valencia y Oviedo concluyeron que su gobierno se medirá por resultados tangibles y no por discursos, buscando recuperar la confianza nacional en las instituciones. Con esta hoja de ruta, la alianza busca transformar la forma en que el Estado interactúa con los ciudadanos, construyendo una nación más ordenada, equitativa y competitiva.

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