La Fiscalía General de la Nación logró la judicialización de tres personas señaladas de integrar una red dedicada a contactar hombres mediante aplicaciones de citas para hurtarles sus pertenencias. Los procesados, identificados como Marjedis María Morales Julio, Andrés Fabián Sandoval Padilla y Leidy Viviana Maturana Rivillas, presuntamente suministraban sustancias tóxicas a sus víctimas para dejarlas inconscientes. Según las investigaciones, el monto total de lo hurtado a través de transacciones bancarias y robo de objetos personales supera los 130 millones de pesos en diversos sectores de Bogotá.
El ente acusador estableció que, entre 2024 y 2025, Morales Julio y Sandoval Padilla simulaban interés sentimental para atraer a sus víctimas hacia residencias privadas. Una vez en el lugar, les ofrecían bebidas alteradas con fármacos que las dejaban en un estado absoluto de indefensión. Aprovechando la inconsciencia de los afectados, los señalados realizaban transferencias no consentidas y compras fraudulentas que alcanzaron los 85 millones de pesos. Este modo de operación permitía a los delincuentes desocupar las cuentas financieras de los ciudadanos nacionales y extranjeros afectados.
Por otro lado, Leidy Viviana Maturana Rivillas es señalada de utilizar perfiles falsos para captar a, por lo menos, cuatro ciudadanos extranjeros en la capital del país. Tras concretar los encuentros en establecimientos públicos, hoteles o viviendas, la mujer presuntamente diluía sustancias tóxicas en las bebidas de los hombres. Una vez que las víctimas quedaban somnolientas, Maturana procedía a hurtar equipos de telefonía móvil y dinero en efectivo. En estos eventos específicos, la Fiscalía documentó un apoderamiento ilícito de aproximadamente 47 millones de pesos adicionales.
Ante las pruebas presentadas, una fiscal de la Unidad de Hurtos de la Seccional Bogotá llevó a los implicados ante jueces de control de garantías. Bajo los parámetros del procedimiento abreviado, se les trasladaron los escritos de acusación por delitos que incluyen hurto calificado y agravado. También deberán responder por transferencia no consentida de activos y hurto por medios informáticos, dadas las manipulaciones digitales realizadas a las cuentas de las víctimas. La gravedad de las conductas y el peligro para la sociedad motivaron decisiones judiciales contundentes.
Los dos hombres y la mujer involucrados en estos hechos no aceptaron los cargos, pero el juez determinó que deben cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario. La medida busca proteger a futuros usuarios de plataformas digitales que puedan ser vulnerables ante este tipo de engaños criminales basados en la confianza. La Fiscalía hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie casos similares, pues sospecha que podrían existir más víctimas que no han reportado los hurtos por temor o vergüenza ante las circunstancias.
Este resultado operativo forma parte de una estrategia integral para combatir el cibercrimen y el hurto violento en entornos urbanos durante 2026. El uso de sustancias químicas para anular la voluntad de las personas es una práctica que las autoridades están persiguiendo con especial rigor técnico y forense. La trazabilidad de las transacciones bancarias fue una pieza clave para vincular a los sospechosos con los retiros de dinero en cajeros y pagos en comercios. La cooperación entre la policía judicial y los bancos facilitó la recolección de evidencia digital irrefutable.
La proliferación de perfiles fraudulentos en aplicaciones de búsqueda de pareja ha encendido las alarmas sobre la seguridad en las interacciones digitales. Las autoridades recomiendan verificar la identidad de las personas antes de acudir a sitios privados y evitar el consumo de bebidas ofrecidas por desconocidos en citas iniciales. La ciberdelincuencia utiliza la ingeniería social para explotar la vulnerabilidad emocional de las víctimas, transformando un encuentro social en una escena de crimen. El monitoreo de redes sociales y aplicaciones sigue siendo una prioridad para las unidades de inteligencia.
La desarticulación de este grupo delictivo representa un alivio para los residentes y turistas que utilizan servicios de citas en Bogotá. La justicia busca enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de utilizar sustancias químicas para facilitar el hurto, una modalidad que pone en riesgo la vida de los ciudadanos. Con los tres procesados tras las rejas, se espera una disminución en las denuncias relacionadas con esta modalidad específica de robo. La Fiscalía continuará con las etapas procesales para lograr condenas ejemplares que reparen simbólicamente a los hombres afectados por estos delincuentes.
