Enel Colombia emitió un comunicado oficial el 24 de abril de 2026 para aclarar las inquietudes generadas en torno al incremento en la tarifa de energía reflejada en las facturas del mes de marzo. La compañía explicó que los datos de inflación publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) contemplan no solo el costo del kilovatio hora, sino también los niveles de consumo de los hogares, un factor determinante que incide directamente en la lectura de las variaciones tarifarias registradas por los usuarios.
Las tarifas de energía eléctrica en Colombia están reguladas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y responden a la evolución de los costos de los distintos componentes del servicio. Factores económicos, precios de combustibles y condiciones del mercado eléctrico son variables que influyen directamente en su comportamiento. Enel Colombia subrayó que sus tarifas se ajustan estrictamente a ese marco regulatorio, descartando cualquier ajuste unilateral o discrecional por parte de la compañía en la determinación de los valores cobrados a sus clientes residenciales y comerciales.
La variación tarifaria entre enero y febrero tiene una explicación técnica concreta. En enero, Enel reconoció a sus clientes un saldo a favor extraordinario, por una sola vez, de 40 pesos por kWh, lo que llevó la tarifa a ser la más baja de todo el mercado eléctrico colombiano en ese período. En febrero, ese beneficio extraordinario dejó de aplicarse y entró en vigor la actualización de los costos de los contratos de compra de energía, generando la diferencia que los usuarios percibieron en sus facturas del mes de marzo.
A pesar del ajuste registrado, Enel Colombia precisó que su tarifa continúa ubicándose por debajo del promedio del mercado nacional, consolidándose como una de las más competitivas del sector eléctrico colombiano. Adicionalmente, la empresa señaló que el valor cobrado resulta inferior en más de 9 pesos por kWh frente al mismo período del año anterior. Este contexto, según la compañía, es fundamental para una lectura objetiva de la situación tarifaria y para evitar interpretaciones parciales que generen alarma innecesaria entre los usuarios del servicio.
Enel Colombia confirmó que ha enviado formalmente respuestas detalladas a las entidades de control y de gobierno correspondientes sobre la evolución de sus tarifas. La compañía reiteró su estricto cumplimiento a la regulación aplicable y expresó su disposición para aclarar toda la información necesaria ante las autoridades competentes. Esta comunicación institucional busca restablecer la confianza de los usuarios y demostrar que las decisiones tarifarias de la empresa se enmarcan dentro de los procedimientos legales y técnicos establecidos por los organismos reguladores del sector energético nacional.
En paralelo a la discusión tarifaria, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) impuso una sanción a Enel Colombia en el marco de una investigación relacionada con la oferta de energía en bolsa presentada por la Central Hidroeléctrica Betania entre el 17 y el 22 de octubre de 2022. La compañía aclaró que esta decisión no guarda ninguna relación con la tarifa cobrada en las facturas de marzo de 2026, evitando así que ambos asuntos sean interpretados como parte de un mismo problema por parte de la opinión pública.
Frente a la sanción impuesta por Superservicios, Enel Colombia afirmó que atendió oportunamente todos los requerimientos de la autoridad durante el proceso de investigación. La empresa reafirmó que sus decisiones de operación se rigen por la regulación vigente y cumplen con las reglas establecidas para la actividad de generación eléctrica, buscando siempre una operación confiable, económica y segura. Al mismo tiempo, la compañía anunció que agotará todas las acciones legales disponibles, incluidas las actuaciones judiciales que permite la ley, para defender su posición ante esta decisión regulatoria.
Enel Colombia cerró su comunicado reiterando su respeto por las decisiones de las autoridades y su compromiso con la transparencia en el marco de la normativa vigente. La empresa enfrenta un momento de alta sensibilidad pública en el que la gestión de la comunicación institucional resulta tan crítica como la gestión técnica y regulatoria. Su capacidad para sostener la confianza de millones de usuarios en Colombia dependerá, en buena medida, de la claridad y consistencia con que responda tanto a las inquietudes ciudadanas como a los señalamientos de los organismos de control del Estado colombiano.
