El IDU supervisa obras de prospección arqueológica en la Carrera Séptima

 

Orlando Molano, director del IDU, inspeccionó hoy los trabajos que se adelantan en el Corredor Carrera Séptima durante esta Semana Santa. Las labores de prospección arqueológica se concentran actualmente entre las calles 119 y 121, sobre la calzada occidental del corredor. Esta intervención técnica ocupa un carril en sentido norte a sur para garantizar la protección del patrimonio histórico. El funcionario se reunió con el contratista este Miércoles Santo.

Los trabajos de exploración continuarán durante el Jueves Santo, Viernes Santo y también el próximo sábado para aprovechar la baja movilidad bogotana. El objetivo es agilizar esta fase inicial de intervención sin afectar drásticamente el tránsito habitual de los residentes del sector. La Carrera Séptima atraviesa un proceso de transformación integral que beneficiará a más de dos millones de personas. El monitoreo permanente asegura que las obras no presenten retrasos operativos.

El megaproyecto del Corredor Carrera Séptima se divide en tres grupos principales para optimizar su ejecución técnica y administrativa ahora. El primer tramo comprende desde la calle 99 hasta la 127, donde se desarrollan las actividades de prospección actuales. El segundo grupo abarca desde la calle 127 hasta la 183, mientras que el tercero llega hasta la 200 hoy. Esta división permite un manejo logístico eficiente de la maquinaria y el personal.

La longitud total de la intervención alcanza los 11,56 kilómetros, integrando carriles para tráfico mixto y transporte público masivo. Se construirán cuatro carriles para vehículos particulares, distribuidos en dos por cada sentido de circulación sobre la avenida. Por su parte, el sistema TransMilenio contará con dos carriles exclusivos que se ampliarán en las estaciones para permitir sobrepasos. Esta infraestructura vial moderna busca reducir los tiempos de viaje significativamente.

El proyecto contempla la construcción de 14 estaciones modernas y un patio portal de más de 80.000 metros cuadrados actualmente. Esta terminal tendrá capacidad para albergar 151 buses eléctricos, reforzando la apuesta distrital por una movilidad sostenible y limpia hoy. Además, se integrarán dos puentes vehiculares nuevos en las intersecciones de las calles 100 y 127. Estas estructuras metálicas permitirán eliminar los cruces semafóricos que generan congestión en el sector norte.

La seguridad vial se fortalecerá con la creación de dos pasos vehiculares deprimidos en la calle 100 y la 200 hoy. Estas obras de ingeniería facilitarán el acceso al patio portal y mejorarán la interconexión con otras avenidas principales. El diseño urbano incluye más de 385.000 metros cuadrados de espacio público, zonas verdes y jardinería para los peatones ahora. La recuperación del entorno urbano es un componente esencial para el bienestar de Usaquén.

Dicha intervención integral beneficiará tanto a los residentes locales como a la numerosa población flotante que transita diariamente por allí. El aprovechamiento de los días festivos permite realizar excavaciones profundas y estudios de suelo sin generar traumatismos mayores al tráfico nacional. Los operarios del IDU mantendrán la presencia en los puntos críticos para verificar que la señalización preventiva sea la adecuada. El compromiso administrativo es entregar obras de calidad.

La administración distrital confirmó que las actividades de prospección arqueológica son un requisito legal para avanzar con las obras civiles. Los hallazgos potenciales serán documentados y protegidos siguiendo los protocolos del Instituto Colombiano de Antropología e Historia nacional. Una vez concluidos estos estudios técnicos, se procederá con la pavimentación definitiva de los carriles intervenidos en la calzada occidental. Bogotá sigue transformando su infraestructura vial para mejorar la competitividad.

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