La segunda edición del Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV) Bogotá entró en su fase definitiva con una destacada programación coreográfica que integró tradiciones europeas y vanguardia asiática. El pasado jueves 2 de abril, el Ballet Español de la Comunidad de Madrid debutó en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo con el espectáculo "Viaje al amor brujo". La producción, que conmemoró el centenario de la versión para danza de la obra de Manuel de Falla, reunió a 20 bailarines bajo la dirección artística de Mónica Fernández.
El montaje español fusionó el flamenco tradicional con estéticas contemporáneas, gracias a la colaboración de los coreógrafos invitados Olga Pericet, Rafael Estévez y Valeriano Paños. Además del icónico "Amor brujo", la pieza adaptó las "Siete canciones populares" y el "Homenaje a Debussy", utilizando la música de Dani de Morón como eje conductor. Esta propuesta buscó reivindicar el legado de De Falla, consolidado como un referente de la identidad cultural española, mediante una puesta en escena que privilegió el rigor técnico y la innovación visual.
Por otro lado, la compañía noruega Jo Strømgren Kompani presentó en el Teatro Cafam la obra "The Cello", una pieza que exploró la identidad nórdica a través de las suites para violonchelo de Bach. Seis intérpretes tradujeron la música atemporal del compositor alemán en un despliegue de emociones y memorias que caracterizaron el estilo de esta agrupación internacional. La obra se sumó a la nutrida agenda del festival, que durante 10 días presentó más de 100 montajes en 24 salas y diversos espacios públicos de la capital.
En el ámbito nacional, el Centro Nacional de las Artes estrenó "Aquí hay un pueblo: Delia Zapata y el mito de Rambao", en el marco del centenario del natalicio de la maestra Delia Zapata Olivella. Bajo la dirección de Manuel Francisco Viveros, la obra utilizó danzas tradicionales deformadas y elementos afrocontemporáneos para reflexionar sobre el valor de los cuerpos negros en la escena artística. Esta producción se alejó del folclor convencional para proponer un lenguaje colectivo donde el rito y la memoria histórica generaron nuevas formas de conocimiento.
El Caribe colombiano, como región invitada de honor, mantuvo una presencia activa con obras como "Parao en la raya", del Laboratorio del Movimiento, y "Fábulas del amor y la tristeza", del grupo Maderos Teatro de Valledupar. Asimismo, la compañía barranquillera Cofradía Teatral presentó "Sobrevivientes", una adaptación libre de la novela "En diciembre llegaban las brisas" de Marvel Moreno. Estas presentaciones subrayaron la diversidad territorial del festival, que buscó integrar las narrativas regionales con el circuito teatral bogotano y las grandes producciones internacionales invitadas.
La programación distrital también inició su ciclo con propuestas como "Continental" de Juan Bilis y "Gorgonas" del Teatro del Embuste. Entre los actos conmemorativos de la Escuela FIAV, destacó "El actor anarchivista" de César ‘Coco’ Badillo en el Teatro La Candelaria, un ritual que celebró la trayectoria de las generaciones que transformaron el teatro colombiano desde los años 60. Estas funciones locales complementaron el estreno de "Numerical Series" de la compañía china TAO Dance Theater, consolidando a Bogotá como epicentro global de las artes vivas.
Gracias al apoyo del Ministerio de las Culturas y la Alcaldía Mayor de Bogotá, el FIAV descentralizó su oferta hacia ciudades como Barranquilla, Zipaquirá y Tunja. Obras de China, Irlanda y Ruanda formaron parte de este esfuerzo por llevar el teatro de alto nivel fuera de la capital del país. La Cámara de Comercio de Bogotá y Cocrea actuaron como aliados estratégicos en este proyecto que fomentó la reactivación económica del sector cultural y el acceso ciudadano a expresiones artísticas diversas de todo el mundo.
Los interesados en asistir a las últimas funciones de esta edición pueden consultar la programación detallada en el portal oficial del festival. El FIAV Bogotá 2026 reafirma su compromiso con la excelencia artística y la integración cultural, ofreciendo una plataforma donde el flamenco, la danza noruega y el teatro nacional dialogan de manera horizontal. Con presentaciones en parques, plazas y salas convencionales, el evento garantiza una cobertura amplia que permite a bogotanos y turistas disfrutar de la vanguardia escénica internacional hasta su clausura oficial.
