Tropas del Ejército Nacional, en cumplimiento del Plan de Campaña Ayacucho Plus, asestaron este 7 de abril de 2026 un golpe contundente contra las economías ilícitas en Cundinamarca. El Batallón de Infantería N.° 38 Miguel Antonio Caro intervino un punto de cultivo y procesamiento de estupefacientes en zona rural de Yacopí. Esta operación afecta directamente las finanzas de grupos delincuenciales que pretenden expandir su control territorial mediante el narcotráfico en la región.
Durante el operativo, los soldados de la Décima Tercera Brigada lograron la incautación de 22 kilogramos de marihuana tipo creepy, lista para su distribución. Asimismo, el personal militar procedió con la erradicación manual de cerca de 1000 plantas de marihuana plenamente desarrolladas. Este resultado operativo frena la cadena de suministro de alucinógenos que alimenta el microtráfico en las cabeceras municipales cercanas y en la capital del país este año.
En la misma zona intervenida, las unidades militares ubicaron y destruyeron un semillero que albergaba aproximadamente 2000 plántulas de coca. La neutralización de este material vegetal evita la producción a gran escala de pasta base de coca en el departamento. El Ejército Nacional enfatizó que la identificación de estos cultivos ilícitos es producto de labores de inteligencia y cooperación ciudadana, factores clave para mantener la seguridad en las zonas rurales.
La infraestructura utilizada para el procesamiento de las sustancias fue totalmente desmantelada por las tropas gubernamentales durante la incursión en el municipio. Los uniformados hallaron un sistema metálico tubular diseñado para el secado de la marihuana, junto con calentadores eléctricos de alta potencia. También se incautaron elementos de precisión como grameras digitales, 25 bombillos industriales y más de 400 metros de cableado eléctrico empleados para optimizar el crecimiento vegetal.
Además de los equipos tecnológicos, las autoridades incautaron diversos insumos químicos, entre los que se encontraban bultos de nitrógeno y fertilizantes especializados. Estos materiales son fundamentales para acelerar los ciclos de cosecha de las plantas de coca y marihuana en terrenos de difícil acceso. La destrucción de estas herramientas y químicos representa una pérdida económica significativa para las estructuras criminales que operan en el norte del departamento de Cundinamarca.
La Décima Tercera Brigada reafirmó su compromiso inquebrantable en la lucha frontal contra el narcotráfico y la protección de los habitantes civiles. El trabajo articulado con las autoridades departamentales ha permitido contrarrestar las dinámicas de violencia asociadas a las rentas ilegales en la provincia. Estas operaciones sostenidas buscan devolver la tranquilidad a los campesinos y prevenir que la delincuencia organizada use el territorio como plataforma para sus actividades delictivas.
El Plan de Campaña Ayacucho Plus prioriza la intervención en municipios con corredores estratégicos para el transporte de insumos y estupefacientes hacia el interior. Yacopí ha sido objeto de vigilancia constante debido a su ubicación geográfica y su historial en el manejo de cultivos de uso ilícito. Los uniformados mantienen patrullajes perimetrales para detectar otros posibles focos de producción que afecten el orden público y la seguridad de los ciudadanos hoy.
Finalmente, el Ejército Nacional invitó a la población a seguir denunciando cualquier actividad sospechosa que ponga en riesgo la convivencia y la legalidad. Los resultados en Yacopí demuestran la eficacia de la presencia militar activa en los territorios rurales más apartados de la geografía colombiana. Con el desmantelamiento de este laboratorio, se fortalece la gobernanza institucional y se debilita el músculo financiero de quienes eligen el camino de la criminalidad.
