La Gobernación de Cundinamarca, en una acción coordinada con la Fuerza Pública, logró un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado al capturar a 39 personas vinculadas con redes de extorsión. Según el balance oficial presentado este 17 de abril de 2026, estas operaciones evitaron que la ciudadanía entregara más de 750 millones de pesos exigidos mediante pagos ilegales. Bajo las directrices del gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, se ha intensificado la persecución contra estructuras que afectan la tranquilidad en los municipios.
El despliegue de seguridad tuvo un impacto directo en el grupo delincuencial organizado conocido como ‘Los Satanás’, especialmente en el municipio de Soacha. Allí se realizaron cinco operativos de alto impacto que permitieron la detención de cabecillas fundamentales para la logística criminal. Entre los capturados figura alias “Marcos Pérez”, identificado como el coordinador financiero de la red, junto a alias “Bill” y “Masacre”, quienes estarían vinculados directamente al componente sicarial encargado de presionar a los comerciantes y residentes.
Paralelamente a las capturas, las autoridades desarrollaron 205 actividades de gestión comunitaria, logrando impactar a más de 65.000 personas en todo el departamento. Estas jornadas se enfocaron en la prevención del delito y en el fortalecimiento del acercamiento institucional entre la ciudadanía y la Fuerza Pública. El objetivo es empoderar a los habitantes de Cundinamarca para que identifiquen las modalidades de extorsión y denuncien de manera oportuna, cortando así las cadenas de financiamiento de los grupos armados ilegales.
El secretario de Gobierno departamental, general (r) Luis Fernando Navarro Jiménez, enfatizó que la seguridad ciudadana es un proceso que requiere la participación activa de la comunidad. El funcionario aseguró que la administración no cederá ante las amenazas de los violentos y continuará arrojando resultados contundentes para proteger el patrimonio de los cundinamarqueses. La estrategia integral combina la inteligencia militar con la labor social para desarticular las bandas desde sus cimientos financieros y su influencia en los barrios.
Las autoridades también emitieron una alerta sobre el uso de panfletos intimidatorios y cadenas de mensajes falsas en redes sociales. Estos mecanismos de presión son utilizados por los delincuentes para sembrar miedo y facilitar el cobro de vacunas sin necesidad de presencia física. En este sentido, se instó a la población a no difundir información que no haya sido verificada por canales oficiales y a reportar cualquier panfleto sospechoso que circule en zonas comerciales o conjuntos residenciales del departamento.
Actualmente, la Gobernación mantiene vigente un programa de recompensas para quienes entreguen información que permita identificar y ubicar a otros responsables de estos delitos. La colaboración ciudadana ha sido la pieza clave para localizar las guaridas de alias "Marcos Pérez" y sus secuaces, permitiendo una reacción rápida de las unidades del GAULA. El anonimato de los informantes está garantizado, buscando que el miedo no sea un obstáculo para que la justicia opere con total libertad en las provincias.
Para facilitar las denuncias, se han habilitado de manera permanente la línea de emergencias 123, el número 165 del GAULA de la Policía y la línea 147 del GAULA Militar. Las autoridades recordaron que el lema "¡Yo no pago, yo denuncio!" sigue siendo la herramienta más eficaz contra los extorsionistas. Durante este semestre, se espera que los operativos se extiendan a otras zonas de la Sabana de Bogotá donde se ha detectado la presencia de bandas transnacionales que intentan replicar el modelo de Soacha.
El éxito de estas 39 capturas marca un hito en la gestión de seguridad territorial del 2026, demostrando que la articulación institucional arroja resultados tangibles. La recuperación de los 750 millones de pesos en potenciales extorsiones representa un alivio para la economía local y la reactivación del comercio formal. Cundinamarca reafirma su compromiso de ser un territorio hostil para el crimen organizado, garantizando que el bienestar y la paz sean los pilares fundamentales para todos sus habitantes en el presente año.
